Presiento que tras la larga noche de los mercados, precedida y ensayada en el crepúsculo de la transición, del neoliberalismo de los ochenta y de Maastricht, vendrá la noche más larga. La pregunta es ¿podremos encender alguna luz?
Los poderes económicos se han quitado la máscara convencidos de su total impunidad; el espejismo de la democracia y del bienestar que nos mantenía en la inopia se ha roto. De eso tod@s somos conscientes. Y ahora, en vísperas de que surja un gobierno en España aún más esclavo del sistema que el anterior y con el camino allanado convenientemente por este, habrás más cosas que tengan que caer: nuestros miedos, nuestros prejuicios. Porque poco a poco se desvela la gran mentira que supuso la transición, que permitió que todo cambiara para que todo fuera lo mismo, que entronizó a los mismos tradicionales dueños de España como gobernantes democráticos, en la luz o en la sombra, los ambiciosos, serviles, o en el mejor de los caso inútiles, que han destrozado el país y luego han vendido los restos.
Poco tenemos que perder ya. Tal vez el inexistente amanecer marcará, o deberá marcar, la hora de l@s valientes.




Pues claro que podremos encender la luz… será una de esas bombillas que la luz va creciendo en intensidad, pero que cuando las prendes, tienes la sensación de que menuda mierda de luz… pero al rato… ¡¡¡más luminosas que nunca!!! y más “sanas”…
Eso sí, ahora habrá reconvertidos del PSOE del oportunismo responsable a la “verdadera izquierda”… vamos a tener que tragar sapos y culebras… ya lo verás…
Y a veces de los momentos más oscuros, nacen las mejores revoluciones…