Bosque de Brocelandia
Combates y aventuras en un mundo hostilArchivos para ajustes estructurales
La última cruzada (II)
15 octubre 2011 en 12:32 · Archivado en Divagaciones y etiquetada:15 de Mayo, 15 de Octubre, ajustes estructurales, capitalismo, corrupción, cruzadas, Edad Media, Esperanza Aguirre., explotación laboral, Govern Mas, guerras olvidadas, impunidad, lucha obrera, Mossos d'Esquadra, recortes sociales, San Juan de Acre, Spanish Revolution, violencia contra las mujeres, Zapatero
San Juan de Acre, 18 de mayo de 1291
El panorama desde las murallas era tan desalentador y generador de impotencia como las luchas ciudadanas de la década de 2010: un mar de tiendas árabes, abigarradas y mortales, se extendía ante mis ojos. Aún no había amanecido y, de momento, los atacantes nos estaban dando un respiro, lo que me parecía el detalle más intranquilizador de todo, y tuve tiempo de reflexionar sobre lo divino y lo humano mientras tomaba un poco el aire fresco, cerca de la torre defendida por los templarios, mientras observaba con inquietud la defendida brecha al lado de la puerta de San Antonio. Si tan solo pudiera recordar qué es lo más inteligente que podemos hacer ahora, cuál es el mejor paso que podemos dar…, pensaba. Pero la Historia había de seguir su curso, y la realidad rechazaba sin duda los recuerdos de una mercenaria con capacidad de viajar en el tiempo, haciéndolos perderse en el éter espaciotemporal antes de crear alguna paradoja.
-¿Meditando, Eowyn? –oí una voz a mi espaldas y no me volví. Mi viejo compañero de batallas, ahora templario de pleno derecho y además (nunca entenderé por qué) con cargos importantes en la Orden, se acercaba; a la sazón yo ya le había perdonado su traidor regreso al cuerpo, pues había comprendido que, a aquellas alturas de su vida, poco más podía haber hecho él: como yo, también tenía que sobrevivir. Se acodó en la muralla, a mi lado.
-Lamentándome, más bien. Y al parecer negándome a aceptar la
realidad. Todas esas tiendas de ahí abajo me hablan de muerte, o peor, de algo
peor que la muerte, que es ver morir a personas que te importan. Pero sin
embargo es como si algo a la vez me dijera que tengo aún mucha vida por
delante…
-Tal vez es que tu destino no dicta que vayas a morir aquí, querida amiga –incidió él-. Dios lo quiera.
-… una vida que no sé hasta qué punto vale la pena vivir –me encontré diciendo a continuación; sin embargo, me retracté al instante: era mejor que guardara los pensamientos derrotistas para mí misma: no contribuían a aumentar la moral de la tropa. Así que cambié de conversación: -Eh, sabes que los libros de historia hablarán de ti? Nunca te había visto en acción en este tipo de batallas. Y eres jodidamente bueno, hijo de puta –junto con sus compañeros de la Orden y los hospitalarios, aquel viejo zorro había hecho dos incursiones en el acuartelamiento de los atacantes, la primera en solitario y la segunda con mi asistencia: a pesar de sus protestas, y de mi escasa valentía, no estaba dispuesta a quedarme sin la única persona en este mundo capaz de aguantar mi endiablado carácter, al menos sin supervisarle de cerca para evitar que cometiera alguna estupidez. Sentí sin verle cómo sonreía con picardía y (me imaginaba) mirada de estarse guardando algún as en la manga.
-Pues tú tampoco te quedas atrás, muchacha.
Mi compañero siempre se había destacado por su parcialidad.
-No digas tonterías. Está claro que esto no es lo mío.
Guardó silencio durante unos segundos.
-En cierto sentido tienes razón. Esta no es tu guerra.
Yo disentí de inmediato.
-No me refería a eso. Esta sí es mi guerra, o al menos lo es mucho más que la mayor parte de las batallas en las que he participado. Al menos, aquí está en juego mi vida y la vida de personas a las que he cogido cariño, aunque yo no signifique nada para ellas, no por el hecho de que sea un imperio u otro el que acabe conquistando Tierra Santa. Lo que quería decir es que no dejo de ser un guerrera de tres al cuarto, solo buena para los torneos cortesanos y la escolta personal cuando los enemigos que amenazan no son muy numerosos. Las contiendas encarnizadas me superan. En el fondo soy una chica muy pacífica y las únicas batallas que me gustan son las que tienen lugar en la cama; o al menos eso creo, ya que la última vez que tuve una experiencia así aún gobernaba el Imperio Romano.
Le miré de reojo; meneaba la cabeza, nada convencido.
-Creo que eres una persona capaz de lograr lo que te propongas; pero lo que está claro es que no deberías pasar por esto. Nadie debería.
-Ni siquiera tú.
-Ni siquiera yo. Pero si solo fuéramos una minoría los guerreros, entonces la vida tendría algún sentido. Si el pueblo no acabara sufriendo el afán de dominio de unos cuantos malvados y estúpidos, no me importaría formar parte de esta hedionda hez de los soldados.
-Te entiendo –contesté-. A mí tampoco.
Se hizo el silencio de nuevo; yo me agitaba, inquieta: la tranquilidad reinante me estaba afectando los nervios.
-Aunque también es cierto –continué yo –que últimamente no me
siento capaz de llevar a cabo ninguna lucha remunerada. No me concentro, y no dudo de que eso puede ser peligroso, tanto para mí como para mis clientes. Lo único que deseo es dedicarme en cuerpo y alma a las peleas que realmente son mías, a mis propias guerras. Estoy cansada de alquilar mi espada al mejor
postor. Pero sucede que, aunque sea de costumbres morigeradas, pueda dormir en cualquier rincón y no necesite más que algún río de aguas moderadamente limpias para bañarme, esté capacitada para pasar días con un pedazo de pan duro y siempre encuentre quien me invite a una jarra de vino, estar flaca no me sienta nada bien. Me favorecen más las curvas. Si no, no ligo nada.
Él no respondió y yo seguí.
-Y en el siglo XXI las luchas son diferentes; pero no por eso menos urgentes. Allí también, de alguna manera, estamos sitiados. Durante un tiempo, pareció que guerras, explotaciones y abusos se habían trasladado sola y exclusivamente a lugares lejanos, y esa distancia los mantenía apartados de las personas que vivían en los países del Occidente, esos mismos países que ahora conquistan Tierra Santa en nombre de la Cristiandad, la cual en 2011 y alrededores se llamará Democracia aunque siempre será en el fondo lo mismo: el dinero, el poder, el capital, los sacrosantos mercados. La gente se sintió a salvo; pensó que vivía en un mundo feliz, con su casita, su coche e incluso su casita de segunda residencia, pagadas a base de desangrarse cada mes en las oficinas de los bancos, gracias a venderse a las empresas como esclavos, a renunciar a su vida personal, de ocio, de familia, a su formación… Ahora, incluso esa mentira se ha acabado. Creías acaso que los ávidos mercados tenían suficiente? Pues no. Son insaciables, como un pozo sin
fondo, y vieron la manera de empoderarse aún más. No les bastó con comprar a toda la clase política, con convertir la gobernanza de cualquier país en una
farsa; se inventaron una crisis mundial para someternos aún más, para quitarnos todos los derechos políticos y sociales, para instaurar los ajustes que
hicieron de esos países empobrecidos el nido de horrores e impunidad que son en el siglo XXI, aunque de ellos solo se hablan cuando son occidentales los que los visitan y sufren los daños colaterales, aunque hayan pasado a ser sencillamente un cuento de terror al lado del fuego después de la cena. Esos ajustes han causado y causan víctimas mortales, y lo que es peor, causan muertos en vida. El 15 de Octubre de 2011 hay una jornada de lucha global contra este estado de cosas. Y quiero estar ahí a tiempo. A pesar de que nuestra lucha será tal vez tan inútil como la que estamos llevando a cabo aquí. Por tanto, sería conveniente que saliera viva de esto; aunque tal vez sea solo que no me gusta la Muerte: creo que puedo aplazar a perpetuidad el dudoso placer de confraternizar con esa fea dama.
Escuché su voz detrás de mí.
-Hace tiempo que te digo que debes marcharte.
-Pero no voy a dejarte solo. Ni a los demás. Aunque mejor que no me tientes, porque estoy muerta de miedo.
Suspiró.
-No hay nada que hacer, Eowyn. Tú lo sabes. Nuestras incursiones en el campamento enemigo fueron infructuosas, solo sirvieron para que se perdieran demasiados defensores de la ciudad. Los mamelucos son demasiado superiores en número. Ni siquiera han servido de nada los refuerzos del rey Enrique. En cuando a la embajada de paz, ya sabes el gran fracaso que resultó. Pudimos reprimir el ataque de hace tres días, pero cuando vuelvan a intentarlo caeremos. Solo es cuestión de horas; sé que hay voluntad política, como tú dirías, por parte del Papado y los monarcas cristianos de defender la ciudad aunque solo sea por sus intereses. Pero no hay dinero y no quedan tantos nobles suicidas. No llegará otra expedición. Estamos perdidos. Sálvate, tú que puedes.
Me lo estaba poniendo demasiado fácil.
-No –me reafirmé, conteniendo la tentación-. En el peor de los casos, no me iré sin ti.
Me volví hacia él. Sonreía.
-La gente dice que eres una guerrera sin corazón y que eres incapaz de sentir nada por tus compañeros. Yo siempre he sabido que se equivocan. Es todo lo contrario: te implicas demasiado. Solo que, tal vez por eso mismo, eres incapaz de demostrarlo.
Yo me encogí de hombros.
-He salido algo sensible, qué le vamos a hacer. Aunque es una auténtica putada.
-Eres la compañera más fiel que se pueda desear.
Yo no tuve tiempo de protestar al respecto. Allí abajo, una multitud con ánimo ofensivo se acercaba a las murallas, dirigiéndose hacia la zona comprendida entre la baqueteada puerta de San Antonio y la Torre del Patriarca. El sultán había desplegado a todos sus hombres y a todas sus máquinas de guerra: era el ataque final. Los desalentados, agotados y casi dormidos defensores de guardia empezaban a dar el aviso.
-Ponte a salvo –quiso ordenar él-. Ahora.
-No es el momento de que te pongas protector –contesté yo, más cabreada que asustada, aunque lo segundo lo estaba bastante-. Luchemos como siempre
hemos hecho, uno al lado de otro, y que Dios o el diablo decidan. No te
abandonaré.
La infantería y la caballería se precipitaron sobre las defensas de la ciudad, imparables. Mi compañero y yo, en la Puerta de san Antonio, entre los escasos soldados que quedaban vivos en la ciudad, luchábamos todo lo incansablemente que nuestras fuerzas nos permitían y nuestro miedo nos azuzaba. Pero por cada enemigo que neutralizábamos, otros dos más fuertes llegaban; aquello era una pesadilla, y tal vez una de las peores partes era la culpabilidad que sentía al estar segando vidas humanas de aquella manera tan pasmosa. ¿Por qué tuve que venir a Tierra Santa?, pensaba. ¿Por qué nunca puedo evitar meterme en líos? Soy cómplice de esta locura. Pero en mi más recóndito interior sabía que a veces es necesario defenderse. Y quizá de una manera mucho más radical que solo con manifestaciones, pensé, recordando el siglo XXI.
-¡Ha caído la Torre Maldita! –los caballeros que defendían esta vinieron a unirse a nosotros. Yo ya no pensaba: solo daba mandobles a cualquier cosa más o menos humana que viniera a subir por los muros. Me había convertido en una máquina de matar, y solo hubo un hueco mínimo en mi mente para reflexionar acerca de lo que la injusticia, generadora de violencia, es capaz de embrutecernos. No recuerdo las horas que pasé así: los minutos se contaban por muertes y las horas por heridas, y no podíamos pensar en cumplir las funciones sencillas de la vida, esas que consiguen que el tiempo transcurra armonioso. Aparte de que teníamos un aspecto lamentable y un olor verdaderamente tóxico. La siguiente noticia trágica fue la
caída de la Torre de San Nicolás, y antes de que pudiera enterarme me encontré combatiendo por las calles de la ciudad e intentando evitar todos los desmanes que podía. Pero no quiero recordar eso y no querríais que os lo describiera. De todas maneras, es lo mismo en todas partes. Y lo único que hay que saber al respecto es que tenemos que evitarlo. A toda costa… Basta decir que nos saquearon como Mas y Espe han saqueado la Sanidad y la Educación en Madrid y Cataluña o como si fueran directivos de la SGAE, que pisotearon nuestros derechos al igual que Zapatero pisoteó nuestra Constitución, que, en fin, nos invadieron con o sin excusas pero en cualquier caso con muchos intereses como nosotros hemos invadido Libia y que nos ocuparon como en la Edad Contemporánea, la tortilla dio la vuelta, Marruecos ocupa el Sáhara y Occidente Palestina.
-Debemos ir al muelle –apremié a mi compañero-, tenemos que conseguir evacuar a todos los que podamos, dando prioridad a los más débiles. Dicen que el hijo de puta del rey se ha largado a Chipre, y que ese traidor de Grandson se ha embarcado con sus caballeros en naves que podían haber recogido a mujeres, niños y ancianos.
-Y ese gran cabronazo renegado de Roger de Flor, compatriota tuyo y que le hace un flaco honor a la tierra de Aragón, está vendiendo los pasajes en su galera como si de un vil mercader se tratara. No podemos permitirlo –rabió él.
-Nos aseguraremos de que el reparto de pasajeros sea lo más justo que podamos, y después nos refugiaremos con el resto en vuestro castillo –dije yo-. Allí esperamos que vuelvan los caballeros que van a conducir a los refugiados a Chipre. Quizá podamos aguantar unos días más… -me callé, súbitamente. La conocida sensación se estaba apoderando de mí-. Tengo que irme –comprendí-. El siglo XXI me llama. Creo que he tenido demasiado miedo. Creo que lo estaba deseando demasiado.
-Lo sé –dijo él con un tono de voz que implicaba algo más. Yo le miré, interrogativa.
-Creo que tu hechizo se contagia –explicó-. La última vez, cuando te fuiste, empecé a notar que en momentos comprometidos, cuando quería escapar de alguna situación, algo empezaba a tirar de mí. Después aquello también comenzó a suceder sin que hubiera nada que lo provocara. Desde entonces, he viajado dos o tres veces al famoso siglo XXI. Ya lo conozco, aunque no tan bien como tú, aunque probablemente me guste aún menos, e incluso creo que nos hemos encontrado allí en alguna ocasión. Lo que pasa es que después no soy capaz de recordarlo. Pasan cosas con la memoria cuando viajas a través del tiempo… Vete tranquila, yo me quedaré aquí e intentaré ayudar en lo que pueda. Y cuando no sea posible hacer nada más, te prometo que te seguiré. Ve a ese 15 de Octubre, aunque al final no conduzca a nada. Tal vez podamos encontrarnos allí. Y además estarás a salvo.
Yo me iba, irremediablemente.
-No subestimes a los Mossos d’Esquadra de Barcelona -le avisé-. Pueden llegar a ser unos auténticos mamelucos. Pero en cuanto a ti, prométeme que no vas a esperar demasiado. A nadie le vas a servir muerto.
-Bueno, ya veremos –dijo él-. Hasta siempre, compañera.
-Y si no vuelvo a verte… ten cuidado con las hogueras.
-Tienes obsesión con ese detalle –observó él-. Siempre lo mencionas.
-Algo me hace recordar hogueras cuando pienso en ti –confesé yo-, aunque tal vez se deba a la natural fogosidad de mi carácter mediterráneo –pero ya todo se disolvía ante mis ojos. Lo último que pude ver al abandonar el siglo XIII fue a Karl y a Gustaf subiendo a la galera de Roger de Flor.
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Las Termópilas actuales
29 junio 2011 en 10:02 · Archivado en Estocadas y etiquetada:15 de Mayo, ajustes estructurales, Batalla de las Termópilas, crisis económica, explotación laboral, Flotilla de la Libertad, FMI, Grecia, Huelga General, injusticia social, Israel, lucha obrera, Marruecos, Mohamed VI, monarquía, Palestina, recortes sociales
No pasarán. La UE y el FMI, símbolos del sistema, tienen ejércitos más numerosos, e insidiosos, que los persas; nada puede hacer un pequeño grupo de ciudadan@s grieg@s que piden ‘cultura, alimentación y libertad’, esos lujos asiáticos en tiempos de televisión adocenante, comida basura fruto de la especulación alimentaria y sumisión a los designios del Mercado, y también de sustanciosas cuentas en Suiza solo para unos pocos. ¿Nada?
No pasarán. El todopoderoso gobierno y ejército israelí esgrime indistintamente plumas y espadas contra los escasos integrantes de la Flotilla de la Libertad. Nada podrán hacer est@s activistas, dispuest@s a dejar su vida en el intento de conseguir un poco más de justicia para Palestina, ante tal amenaza mediática y militar. ¿Nada?
No pasarán. Un ciudadano marroquí residente en Barcelona se enfrenta en solitario a una audiencia secuestrada por la manipulación monárquica. Nada podrá hacer ese hombre contra años de mentiras a una población sumida en el dócil oscurantismo por sus gobernantes. ¿Nada?
Recordemos: las Termópilas, sí, se saldaron con la extinción prácticamente completa de las fuerzas aliadas griegas. Pero, al final, el Imperio Persa no pasó.
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Los bellacos y los villanos ocupan la calle
13 mayo 2011 en 16:14 · Archivado en Luchas colectivas y etiquetada:(In)Justicia española, 15 de Mayo Tomemos la Calle, ajustes estructurales, corrupción, crisis económica, Edad Media, Govern Mas, impunidad, injusticia social, recortes sociales, Zapatero
Este Zapatero no deja de sorprenderme. La última (o la penúltima) ha sido afirmar, en la mejor tradición medieval (sin que ese detalle, a pesar de mis orígenes, consiga hacérmelo más simpático) que quien insinúe que su Gobierno ha recortado el Estado del Bienestar es un “bellaco y un villano”. Pues en este caso, a esta bloguera y a otr@s amig@s y compañer@s ídems no nos queda más de decir que sí, que al igual que a Llamazares se nos puede calificar a tod@s de bellacos y de villanos porque lo decimos bien alto para todo el que quiera escucharnos, aunque desde luego no somos tan tontos como al parecer nos toma nuestro amado presidente, que suelta esta solemnes estupideces y encima pretende que nos las creamos.
Nosotr@s somos unos bellacos y unos villanos; Zapatero y el gobierno del PSOE en pleno, que han protagonizado los recortes sociales más vergonzosos, crueles y serviles de la historia reciente de este país, los adalides de la democracia y el socialismo; Esperanza Aguirre y su gabinete (PP), autores de un deterioro sangrante de la sanidad pública madrileña, los geniales precursores de la Sanidad del futuro; y Atur Masnostijeras (CiU), alias ‘Señora Bates’, y sus acólitos, que tienen a tod@s l@s catalan@s en la escena de la ducha de Psicosis, un dirigente patriota que siempre funciona “en positiu” y “amb ilusió”. Qué curioso: nunca me parecieron tan dignos de orgullo los insultos y tan repugnantes los piropos. Pero ya sabemos que este país es el rey de la perversión de la lógica y andamos tan cabeza abajo como si estuviéramos en las Antípodas.
Y como bellacos y villanos que somos, la calle es nuestro elemento y ahí estaremos, mañana día 14 a las 11.00 en la plaza Catalunya de Barcelona, y pasado mañana día 15 por la tarde en toda España. No nos van a recortar, explotar ni vender al mejor postor más: se les acabó el invento. Progresivamente, entre programa y programa de telebasura con que nos narcotizan, l@s español@s nos vamos percatando que cinco millones de parados en un país donde, a más beneficios tiene un banco, más necesita de salvación, como si se estuviera ahogando en sus propios caudales; que recortar derechos y servicios sociales con la misma alegría que se recortan los impuestos a los ricos; que convertir la corrupción en un valor añadido en un político mientras que las justas reivindicaciones nacionales e históricas se juzgan como un crimen; que mantener una Ley Electoral a imagen y semejanza del bipartidismo tan útil a los lobbys económicos nacionales e internacionales, mientras las opciones políticas minoritarias (sobre todo IU) se ven infrarepresentadas en relación a su número de votos, no solo no es normal, no: es denigrante, absurdo y completamente inadmisible.
Y, aunque seguro que lo hará más de que debería, no va a durar.
En este post, en el que me he basado, podréis consultar l@s bloguer@s que suscriben esta iniciativa.
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Bin Laden y los terrorismos reales
3 mayo 2011 en 19:28 · Archivado en Estocadas y etiquetada:(In)Justicia española, Afganistán, ajustes estructurales, Al Qaeda, Bin Laden, capitalismo, crisis económica, despido libre, EEUU, ETA, explotación laboral, Govern Mas, guerra, Irak, Libia, Palestina, paro, recortes sociales, reforma laboral, religión, terrorismo islámico, UE
Fuiste nuestro amigo. Te quisimos: ¿cómo podríamos no haberte querido? Nadie mejor que tú para netralizar a nuestros enemigos inyectándoles el veneno de la religión, que les volvería zombies a nuestro servicio, declarado o tácito. Fuiste nuestro amigo hasta que dejaste de serlo, o tal vez siempre lo fuiste, o tal vez como enemigo nos brindaste incluso mayores servicios. Pero, formando parte o no del plan en el que tú eras (voluntaria o involuntariamente) nuestro cómplice, o quizá debido a tu rebeldía, o quizá debido a ambas cosas, te matamos como a un perro. Porque nosotros PODEMOS hacer JUSTICIA; a los demás no les está permitido, y si lo hicieran solo sería cruel VENGANZA.
Y es que eras un terrorista. Dirigías una central del terror mundial llamada Al Qaeda, que nadie se sabe dónde está ni qué es y que me parece que nos la hemos inventado nosotros, como, en el fondo, a ti, como, en el fondo, a nosotros mismos. Un terrorista, como los etarras españoles y tod@s los que comparten sus ideas políticas aun estando en contra de la violencia. Nosotros, sin embargo, no lo somos. Cuando bombardeamos los países que nuestros intereses nos señalan lo hacemos para implantar la justicia; cuando somos cómplices de los poderes económicos, de ambición tan desmesurada como un agujero negro y que están llevando a una parte creciente de la Humanidad a la ruina y al exterminio, lo hacemos obligados por la crisis y para vencerla.
Bin Laden murió ayer, día 2 de mayo (aquí podríamos hacer un chiste fácil, pero me abstengo), en una ejecución completamente legal (el tiro en la cabeza lo recibió solo porque no quiso colaborar en su detención) rematada por un procedimiento más que sospechoso, como fue el hecho de tirar su cadáver al mar desde un helicóptero. El enemigo público número uno vivía desde hacía tiempo en una bonita residencia de una pequeña ciudad cercana a Islamabad, en Pakistán, donde inexplicablemente nadie le había detectado hasta ahora. Ese mismo día se supo que el Tribunal Supremo de Justicia se pasó la ídem por el forro y declaró que Bildu no podría presentarse a las elecciones, aunque haya hecho una condena expresa de la violencia. Tres días antes el paro en España se cifró en cinco millones a pesar de (yo más bien diría: gracias a) los mortales ajustes y recortes laborales y sociales de los gobiernos central y autonómicos de este país, y a todo esto, la UE y EEUU siguen bombardeando Libia, gobernada por otro anterior amigo que rinde más como actual enemigo.
Todos estos sucesos, además de reafirmar el post del viernes pasado, casualmente casi profético, de esta bloguera, donde se aludía a como el terrorismo puede ser beneficioso, e incluso estar auspiciado, por los poderosos, hacen preguntarse dónde está el terrorismo real. ETA mata, y los fanáticos religiosos también, pero si alguien tiene el valor de decirme que lo que están haciendo las elites económicas mundiales con la connivencia de los gobernantes de las grandes potencias y de las que no son más grandes no son terrorismo, y que todas estas intervenciones armadas en Libia, Afganistán, Irak, Palestina y demás tampoco… por favor, que se haga mirar su nivel cerebral de manipulación, porque roza el límite del estado zombi.
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Solicitud de asilo político
24 diciembre 2010 en 10:44 · Archivado en Lanzazos y etiquetada:(In)Justicia española, ajustes estructurales, capitalismo, crisis económica, despido libre, huelgo de los contraladores aéreos, impunidad, injusticia social, lucha obrera, memoria histórica, recortes sociales, reforma de la Ley de las Pensiones, reforma laboral, República, supresión de los 420 euros
A l@s responsables de Inmigración de cualquier país medianamente civilizado:
Apreciad@s señor@s:
Vivo en un país donde se juega y se ha jugado con el derecho a una vivienda digna, vendiéndolo al mejor postor; donde además de asegurarse mediante una póliza (abonada por ti, obviamente) que acabarás pagando el techo sobre tu cabeza pase lo que pase, te lo cobran y te lo vuelven a cobrar una y otra vez y si no puedes sufragarlo te lo quitan dejándote con la deuda casi intacta. Donde el precio de ser pobre puede ser perder tu familia e incluso tu vida. Todo eso permitido por el Gobierno; por cierto, es socialista.
Vivo en un país donde el mismo Jefe de estado gobierna desde hace más de treinta años sin elecciones y con connivencia con las elites internacionales más turbias, cuyos negocios y malos manejos favorece a costa de la economía del país, que al final ya se imaginarán quiénes acabaremos, como siempre, pagando; donde la Justicia tiene un precio y un dueño, con lo cual pierde el nombre de Justicia, porque son los delincuentes quienes vences mientras que las víctimas van de cornudas y apaleadas; donde el gran empresario tiene las manos libres para cometer todo tipo de abusos y chantajes contra sus trabajadores. Un país donde dejamos que nos manipulen informativamente, más aún, donde pedimos a gritos que se nos manipule informativamente, en que se crimininaliza a unos trabajadores por ejercer su derecho a la huelga, que por muy salvaje que ésta sea y por muy privilegiado que pueda considerarse este colectivo es legítimo, mientras nadie ha levantado la voz por la supresión de los 420 euros a los parados sin prestaciones ni por la próxima ley de pensiones. Leí que la huelga de los controladores afectó a 1,2% de la población mientras que la reforma de las pensiones fastidiará a conciencia al 80%… suma y sigue… Apreciad@s seño@s, vivo en un país donde los militares salen a la calle!
Sólo ellos salen. No nosotros. Las calles están vacías. Tras las traiciones de quienes juraron salvarnos de la derecha y nos han metido en una derecha peor, tras las mentiras y la escandalosa bajada de pantalones en el caso Couso y en de los vuelos de la CIA, por citar sólo los más sonados, tras los sobornos convenientemente pagados a los bancos y las transnacionales. Las calles siguen vacías. Apreciad@s señor@s, mi gobierno me ha declarado la guerra y las calles siguen vacías, vacías de lucha, y nuestros corazones están vacíos de dignidad, de honor, de valentía, de solidaridad!
Apreciad@s señor@s, no me engaño: no espero de ustedes más que de los que hasta ahora me han gobernado, si acaso un poco más de inteligencia, algo más profesionalidad en el mando, porque si al menos el que te jode no es inútil esbirro sin voluntad bueno para nada, parece que el acto duele menos. Sé perfectamente que ustedes son tan cabrones como los que ya conozco, tan corruptos, tan criminales, y tal vez incluso tan estúpidos.
Pero las calles de sus países no están vacías. Hay gente que arriesga la libertad, la seguridad económica, y quién sabe si la vida, por sus semejantes, por la igualdad, por la justicia. Y, tras haber expuesto mis sobrados motivos y por esa esperanza, les pido que me concedan asilo político en su país para este Año Nuevo en el cual cualquier deseo de felicidad suena como una amarga burla.
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Un millón de firmas para acabar contra el capitalismo
11 diciembre 2010 en 20:47 · Archivado en Luchas colectivas y etiquetada:ajustes estructurales, BCE, injusticia social, Partido de la Izquierda Europea, recortes sociales, Transform! Europe
El Partido de la Izquierda Europea, coalición formada por los Verdes nórdicos y las fuerzas situadas a la izquierda de los socialistas en toda Europa, aprobó en París el lanzamiento del proyecto Transform! Europe. Con él se proponen lanzar una campaña de recogida de un millón de firmas de europeos para ejercer por primera vez el derecho a la iniciativa legislativa popular y cambiar las actuales orientaciones del euro y del Banco Central Europeo (BCE), juzgados responsables de la crisis y de la destrucción de derechos sociales.
También en los siguientes blogs:
-http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2010/12/06/la-izquierda-europea-por-una-europa-social
-http://progresoydiversidad.blogspot.com/2010/12/un-millon-de-firmas-para-acabar-con-el.html
-http://prservicios.wordpress.com/2010/12/05/un-milln-de-firmas-para-acabar-con-el-capitalismo/
-http://ventanasdelfalcon.blogspot.com/2010/12/un-millon-de-firmas-para-transformar.html
-http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2010/12/06/un-millon-de-firmas-para-una-europa-social
-http://nicolasdurancornella.blogspot.com/2010/12/un-millon-de-firmas-para-ejercer-por.html
-http://humana-condicion.blogspot.com/2010/12/un-millon-de-firmas-para-acabar-con-el.html
-http://www.rivaspress.com/2010/12/un-millon-de-firmas-para-acabar-con-el.html
-http://www.i-dem.org/?p=52031
-http://www.webislam.com/?idn=17718
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Wikileaks: el asesino era el mayordomo
1 diciembre 2010 en 11:13 · Archivado en Estocadas y etiquetada:(In)Justicia española, 11-S, Afganistán, ajustes estructurales, BM, Eduardo Aguirre, Fernández de la Vega, FMI, Irán, José Couso, Moratinos, recortes sociales, reforma laboral, torturas en Guantánamo, vuelos secretos de la CIA, Wikileaks, Zapatero
Era una mala novela policiaca, de esas en que el autor no es suficiente hábil para enmascarar al verdadero asesino hasta el final. Todas las pruebas, las ocasiones y los motivos apuntaban al mismo culpable, que además era el típico y tópico en estos caso, el mayordomo. Y ahora ha acabado el cuento.
El mayordomo. El mayordomo español, no solo al servicio de BM y el FMI, como ya sabíamos, sino también al de las oscuras corrientes internas del gobierno de EEUU, que provocan guerras, incluso atentando contra sus propios ciudadanos, promueven, financian o por lo menos dejan hacer a los golpistas o, como en este caso, manipulan la información, desfigurando la realidad, y presionan la justicia, esa (In)Justicia española de trágico chiste. Y no se trata de un elegante mayordomo inglés seguro de sí mismo y que se permite en opcasiones dar lecciones de urbanidad a su jefe, sino de un patético y servil esbirro que es capaz de venderse y vender a su país al mejor postor, de bajarse los pantalones y ponerse mirando a Cuenca para que nos den a todos. Es igual: en esta novela barata que es nuestro país, cada vez más carente de dignidad, de seguridad laboral y económica, cada vez más pobre y rastrero, no triunfará la ley y el orden, sino la sempiterna impunidad de los poderosos.
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First we take Honduras, then we take Ecuador, and then…
1 octubre 2010 en 1:26 · Archivado en Estocadas y etiquetada:ajustes estructurales, capitalismo, golpe de Estado en Ecuador, golpe de Estado en Honduras, neoliberalismo, prensa de ultraderecha
Ni más ni menos. También entonces la comunidad internacional más políticamente correcta, la misma que luego recibió al presidente golpista con honores de jefe de Estado y le facilitó el chantaje de unas elecciones de pantomima, se echó las manos a la cabeza mientras la prensa de ultraderechas, contratada para hacer el papel de poli malo, justificaba el golpe, ocultaba su violencia y sacaba los manidos adjetivos de populista, etc, etc… La estrategia es tan clara que resulta obvio explicar a qué obedece… pues a lo mismo que a los ajustes estructurales en el Tercer, y ahora en el Primer, mundo, a este capitalismo que se revuelve como un jabalí herido de muerte, con lo que resulta aún más peligroso. No dejemos que suceda una segunda vez. Y sobre todo no permitamos que haya una tercera.
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Otro maravilloso día de mi jornada laboral
21 junio 2010 en 15:09 · Archivado en Trovadorescas y etiquetada:ajustes estructurales, BM, colonización, despido libre, FMI, postcolonización, reforma laboral
Viernes, 11 de junio. Entro en la oficina de la empresa donde presto mis servicios como adalid de la pluma, con una sensación parecida a la que tienen l@s sufrid@s usuari@s de Renfe: saben cuándo entran en el tren, pero no cuándo van a salir. Mi empleo debe haber venido proyectado desde una galaxia muy lejana, pues desafía todas las leyes matemáticas de este mundo, a saber: estoy contratada por cuatro horas, me pagan aproximadamente dos, siempre acabando trabajando seis y, por si fuera poco, me exigen que rinda como si hiciera más que ocho. Pero ya me consuelo con poco; en este caso, con que la emisora radiofónica que me saluda cada mañana al comenzar mi jornada laboral no fuera una de esas insoportables radiofórmulas dedicadas a repetir hasta la sociedad cuatro combinaciones de sonidos que han perdido cualquier semejanza con las combinaciones de sonidos que acostumbramos a catalogar como “música”
Como he dicho, entro en la oficina y tomo asiento, entre toses y estornudos. Cualquiera de los capitostes que se tome la molestia de mirarme verá unos ojos brillantes de fiebre en un rostro, además de congestionado, agotado por las horas extras gratuitas: hay cadáveres que tienen mejor aspecto, pero probablemente dejarán que me convierta en uno antes de decirme que puedo tomarme un día (de los muchos que me deben) libre. Cierto que podría pedir la baja laboral, pero ¿quién se arriesga, ahora que hemos dejado que el despido haya conseguido las libertades que a nosotros se nos niegan, y lo que nos espera? Bastante me cuesta llegar a fin de mes con el simbólico salario que recibo, y mis números comunistas ya son legendarios en todas las sucursales de bancos de los alrededores.
Aunque a veces llego a pensar que hay cosas peores que la muerte. Llega el cúmulo de idioteces de cada día: órdenes absurdas, criterios contradictorios, formas de trabajar nada operativas, ira y soberbia en mitad de la ignorancia más absoluta. Faltan cuatro minutos para mi hora de salida y en ese momento mi jefa recuerda súbitamente que hay que subir un post al blog corporativo con tratamiento de imágenes y vídeo. Así, con la mayor tranquilidad del mundo: qué fácil es jugar con un tiempo que no es el tuyo. Los minutos pasan en el reloj; hoy tampoco podré hacer nada diferente de trabajar y ocuparme de las sempiternas e ineexcusables obligaciones domésticas.
Salgo, muerta de hambre, de cansancio, y con un cabreo de mil pares de ovarios. Me quedan cinco minutos de conectar el ordenador antes de seguir en la brecha de cada día, justo para enterarme que (de momento) vivo en un país relativamente afortunado, aunque los ajustes estructurales del FMI y el BM que tanto daño hicieron a un Sur ya destrozado por la colonización y la postcolonización ya han venido a visitarnos. Pero creo que hoy tampoco tengo ganas de hacer la Revolución.






