Bosque de Brocelandia

Combates y aventuras en un mundo hostil

Archivos para Huelga General

Pagarán por sus crímenes (14N)

Pagarán por sus crímenes. Bonita frase esta, tan bella como todo lo irreal. Yo sé, todos sabemos que prácticamente los únicos crímenes que se cobran son los crímenes producidos por una autodefensa contra la injusticia, mientras que los atentados del poder, los asesinatos y estafas de Estado quedan milagrosamente impunes, en  un ambiente generalizado de desprotección y dejación de la ciudadanía por parte de un sistema solo interesado en defender las prebendas del multimillonario, e incrementarlas a costa nuestra.  Pero en ocasiones, cuando las acometidas de esta guerra que el gran capital ha desencadenado contra el pueblo llegan a niveles de crueldad tan  inimaginables vulnerando todos los tratados internacionales, pues sus ataques se centran, además, en hospitales, escuelas y población civil, suelo repetirlo como un mantra, que me calma y me prepara para la rebelión. Pagarán por sus crímenes, pagarán por sus crímenes. Les obligaremos a que nos devuelvan la educación, la atención a nuestras discapacidades y dificultades, a nuestra salud. Que nos las devuelvan, pues son nuestras, porque nosotros las pagamos, no son ningún regalo que haya de ser retirado por ninguna situación de carestía aunque no la hubieran inventado ellos. Les obligaremos a que reviertan la especulación de los bienes básicos, la alimentación, la vivienda, esa que han venido construyendo desde décadas los mismo que ahora fingen espeluznarse de las trágicas dimensiones que han tomado las consecuencias de sus políticas. Nos desahuciaron del resultado de nuestras luchas titánicas por nuestros derechos, del edificio de bienestar (relativo) que habíamos construido a base de mucho sudor y mucha sangre. Nos desahuciaron, pero no somos nosotros los que nos debemos suicidar, a pesar de que el desesperanzador panorama nos obligue a ver este acto como la única solución posible, a pesar de que (hablo por mí) no tengo puñeteras ganas de seguir viviendo en un mundo que nunca antes había sido tan poco mío. El 14N hemos de parar el país, pararles los pies, pero no hemos de pararnos ahí: arrebatémosles lo que más atesoran: su auto-otorgado derecho de decidir por nosotros y de jugar con nuestra vida y nuestra felicidad como si fuéramos viejos títeres. Hagamos realidad lo utópico, realicemos lo irrealizable. Suicidémonos, pero solo de la vida que nos imponen para así poder vivir la nuestra, la que nos merecemos, por la que hemos luchado, la que hemos elegido. Recuperemos lo que nos han robado, ahora y antes. Hagamos que paguen por sus crímenes.

Pero sobre todo no podéis dejar de leer
http://luisangelaguilar.blogspot.com.es/2012/11/seleccion-de-enlaces-frases-fotos.html

http://puntsdevista.wordpress.com/2012/11/11/de-encuestas-mesianismos-chorizos-y-sanidad-publica

http://puntsdevista.wordpress.com/2012/11/10/nos-roban-el-presente-y-el-futuro-hastacuando-14n/

 

 

 

El 25S y otras citas espaciotemporales: Extraños compañeros de cama… o no tanto (I)

Otoño de 1292

Los viajes al siglo XXI estaban empezando a perjudicar mi salud, y no solo porque la Sanidad pública en la Europa del futuro, y particularmente en las dos lamentables partes de Europa en las que me había tocado vivir y que lo seguirían siendo igual tanto unidas como separadas (es decir, Cataluña y España), prácticamente brillaba por su ausencia.  Por ejemplo, al principio, podía recuperarme en menos de una hora del trance espaciotemporal, y fácilmente me adaptada al nuevo orden de cosas; pero ahora, a apenas a un par de años, o a lo sumo tres, del inicio de esta historia, nunca estoy menos de tres días postrada, sumida en el más grave agotamiento, sin fuerzas ni para ingerir alimentos y atormentada por las pesadillas. Los pobres hermanos del castillo de Miravet (el que no les tenga simpatía no excusa el mal rato que les había hecho pasar), escenario de mi último, por decirlo así ‘regreso del futuro’, no sabían ya qué hacer conmigo y juraría que apenas pudieron esperar a que desapareciera por el horizonte para comenzar a dar saltos de alegría, se lo permitiera o no su regla.
Y yo conocía la razón: y era que el siglo XXI estaba comenzando a superarme. Había llegado un momento en que no sabía si había más falta de inteligencia o tonta ambición desmesurada y sinsentido en la clase política. Pero en el fondo era lo mismo: estas armas son las que usaban los verdaderos dueños del mundo para utilizarles y utilizarnos, los mismo dueños que han llegado a donde están por medio de la crueldad (no nos engañemos: no se llega a rico, o al menos a multimillonario insultante, si no es caminando sobre cadáveres, sobre propias y ajenas víctimas) y de la destrucción perpetrada sobre la destrucción misma casi desde el inicio de la historia. Porque, por muy malvados que nos parezcan Rajoy, Mas, Putin, los sionistas y los salafistas, por citar solo a algunos, no son más que diferentes dibujos en la misma cara de la moneda: unos asalariados que creen que un poco, o mucho, de poder y un poco, o mucho, de dinero van a mejorar sus vidas, o tal vez unos cobardes estúpidos fáciles de chantajear, o bien ambas cosas.  Los políticos del sistema no son más que los mercenarios del poder; y sí, tal vez sean fáciles de desactivar: pero en la sombra cuentan con numerosos recambios.

No, no podía soportar más esa pesadilla recurrente. Me preguntaba, no dejaba de preguntarme desde que los templarios me habían conminado a ayudarles para cambiar un destino que estaba ya prácticamente escrito: ¿cómo hemos podido llegar hasta aquí? ¿Hubiera habido un punto, lo habrá aún, en la historia, donde sea posible revertir todo esto? ¿Que consiga que las bases de este capitalismo destructor que nos robó nuestro valores y nos los cambió por basura no lleguen a formarse nunca? ¿En algún momento hubiéramos podido dejar a los psicópatas fuera de la sociedad, en lugar de encumbrarlos hasta las más altas cotas?

Si es así, tengo que encontrarlo. Y aunque no lo sea. Tal vez la batalla está perdida de antemano, pero tengo que seguir luchando en ella. Quizá algo que yo pueda, quizá no hacer, pero tal vez contribuir a hacer, pueda marcar una pequeña diferencia, pueda hacer que la próxima vez que me despierte en el siglo XXI, entre una luz por las ventanas, aunque solo sea un pequeño rayo verde. Eso es lo que me hace colaborar con este grupo  que acumula en su seno tantas sospechas de corrupción: no ignoro que entre ellos habrá afines al poder secular y espiritual, y más de uno estará tan comprado como los medios de comunicación ‘oficiales’ del siglo XXI, pero creo, o quiero creer, que entre ellos hay gente honesta y verdaderamente comprometida con los pobres y los justos, con la causa de la igualdad, la libertad y la fraternidad. Y por eso colaboro con ellos. Igual en el siglo XXI colaboro con sindicalistas a pesar de la tibieza, o directamente, de la deserción comprada de algunos de sus dirigentes; igual que apoyo en sus aciertos a ICV a pesar de su triste papel, o directamente, de su complicidad, con los desaciertos y las traiciones del Tripartito catalán; igual que  asistí a la fiesta del PCE a pesar de que ya no soy militante y de que la decepción que me produjeron las actuaciones hace un año de una minoría del PSUC-viu se me está extendiendo al resto del partido en el ámbito nacional nacional.

Por eso pienso estar rodeando el Congreso, el 25S, y en la primera Assemblea del Front Cívic en Catalunya, el 29S. Por eso no voy a desdeñar, ni a acusar de pequeñoburgués ni de descerebrado, a nadie cuya intención sea tender la mano al mundo, a pesar de las formas que utilice. No voy a prejuzgar, sino a extender también mi mano para tomar las que me ofrezcan, sin creerme más pura, leal y auténtica, la más perfecta. Incluso aunque tenga ganas de atizar a unos cuantos, y no solo del otro bando.

Total… no tengo una puta mierda que perder. (sigue)

En la lucha final (III)

(viene de) -Tus trampas son cada vez más originales –respondí con una mueca de desprecio-. Pero olvidas que nos conocemos demasiado.

-Esta vez hablo en serio –aseveró.

Estaba parado a pocos pasos de donde yo me hallaba, aún mostrando su carencia armamentística. De pronto, como obedeciendo a una señal telepática, los guardias guardaron sus espadas y separaron, asimismo, los brazos del cuerpo. Aquello era muy surrealista; no me hubiera extrañado más que los Mossos d’Esquadra se dedicaran a escoltar y a proteger piquetes informativos en el 29M (lo cual, por otra parte, hubiera sido lógico en un cuerpo cuya función se supone que es resguardar a los ciudadanos; al menos, lo sería más que matarlos).

-Te has vuelto loco –aprecié-. Sabes que podría matarte ahora mismo.

-Pero sé que no lo harás –respondió al vuelo-. Tú no albergas odio hacia mí. Solo cansancio.

Y lo peor de todo es que el maldito tenía razón: había atentado contra mi tranquilidad durante años, me había perseguido con saña por todos los caminos de la Corona de Aragón, el Reino de Castilla y las zonas aledañas como si yo quisiera nacionalizar alguna empresa invasora que fuera de su propiedad, me había hecho mil perrerías, había comprado a mis amigos (que luego, obviamente, resultaron no serlo tanto) y me había encerrado en húmedas mazmorras la estancia en las cuales, afortunadamente siempre muy corta gracias a mi legendario instinto de  supervivencia, había acrecentado mi innata claustrofobia. Vamos, que cualquiera diría que temía que viviera demasiado, no fuera a tener que pagar mi pensión. Pero no le odiaba: quizá ya me había acostumbrado a él, a su terrorismo de baja intensidad contra mi persona, a la mejor el hecho de que siempre acababa por aparecer era la única fe que me quedaba; o tal vez sentirme buscada por alguien, aunque fuera con propósito tan lesivos para mi libertad e integridad, en el fondo me gustaba: nadie más lo hacía.

-Está bien. ¿Qué quieres? –naturalmente, seguí enarbolando la espada.

Me mostró las palmas.

-Hablar. Solamente eso.

No es que el diálogo hubiera sido lo suyo, precisamente, por lo que conocía de él. Pero era evidente que quería cambiar de estrategia. ¿Qué demonios estaría tramando?

-Está bien –concedí-. Envía a tus hombres calle abajo y espera aquí unos minutos. Nos veremos en la taberna que está cerca del puerto –aguardé hasta que los guardias hubieran desaparecido en dirección contraria y me escabullí hasta el lugar indicado.

La situación no podía ser más extraña: ahí estaba yo, departiendo animadamente ante dos jarras de vino con la persona con quien desde prácticamente que nací no había podido estar en la misma habitación sin que uno de los dos no saliera perjudicado de alguna manera. Evidentemente, el mundo se había trastocado: tal vez era algo así a lo que se referían los mayas. El noble, acostumbrado seguramente a otro tipo de compañía en sus horas de ocio, no mostró sin embargo ninguna incomodidad de hallarse en aquel cuchitril. Todo lo contrario, se permitió incluso dirigirme una amplia sonrisa.

-Tienes muy buen aspecto.  Nadie diría que has pasado los últimos años huyendo.

-He hecho otras cosas, también. Ganarme la vida, por ejemplo.

-Y muy bien. Se escuchan relatos de tus hazañas.

-Hay mucha ficción al respecto. La gente lo necesita. Pero vayamos al grano: dime de una vez qué quieres de mí.

Clavó en mí unos ojos pequeños y separados, que me parecieron mucho menos fieros que en el pasado.

-Las cosas han cambiado mucho, Eowyn. Durante años me he empeñado en mantener la moralidad entre mis vasallos. Que las cosas no fueran como yo lo deseaba significaba para mí un motivo de cólera. Pero esa ira se ha agotado. Los últimos años no han sido buenos: malas cosechas, alianzas políticas poco inteligentes, demasiados familiares muertos en las Cruzadas…

Se le veía sinceramente apenado y lo lamenté por él: yo no era tan de piedra como a veces quería aparentar. Aunque también era verdad que cualquier cosa que sus parientes hubieran ido a hacer a Tierra Santa, lo que les hubiera sucedido ellos se lo habían buscado. Quienes realmente me preocupaban eran los ciudadanos de Palestina. Y de Libia, y de Irak, y de Afganistán, y de Siria, y de tantos otros lugares

-Ahora parece que la desgracia se aleja de mi camino, aunque sus huellas pervivan. He conseguido un buen puesto en la Corte. Velo, entre otras cosas, porque que el pueblo esté contento y porque todos tengan un buen medio de vida.

Qué miedo. Cuando los mandatarios hablaban de felicidad y empleo, siempre tenían escondido en la manga algún proyecto insostenible. Además para llevarlos a cabo solían contratar personas del escaso nivel intelectual de mi interlocutor. Y es que era para joderse: yo buscando curro como una loca sin ningún éxito y con un buen historial profesional a mis espaldas, y a aquel inútil le contrataban con la mayor facilidad del mundo; seguro que militaba en el PP, o en CiU. Pero lo que dijo a continuación fue aún más increíble.

- Me trasladaré a mis posesiones de Barcelona y te ofrezco que vengas conmigo. Que seas la capitana de mi guardia. Creo que un buen trabajo es lo menos que te debo, después de arruinarte la vida.

Bueno, tampoco me la había arruinado tanto. La persecución hasta concedía un poco de animación a mi existencia. El problema era que su presencia me recordaba demasiado a aquello que había dejado atrás y adonde no deseaba volver… Pero ¿había escuchado bien la última frase?

-Esto debe de ser un sueño. O tal vez una pesadilla. O demencia senil prematura por tu parte –o no tan prematura: hacía tiempo que no lo veía de cerca, y ahora notaba como los primeros signos de la ancianidad estaban comenzando a hacerse patentes en su rostro. No somos nada, realmente-. ¿De verdad estás escuchando tus propias palabras? ¿Realmente crees que tus hombres aceptarán las órdenes de una mujer?

Se apresuró a responder.

-Lo harán. Y lo harán porque te conocen. Y porque te respetan. Y porque han aprendido a admirarte: nunca han podido vencerte, de una manera u otra, por habilidad o por voluntad férrea de sobrevivir, siempre te has escurrido ante nuestras narices.

-Me halagas –advertí yo-. Y últimamente los halagos me han traído malas consecuencias. No voy a volver a caer en la misma trampa.

-Algo sé de tus últimas aventuras –su expresión adquirió un tinte malicioso-. Corren relatos sobre ti por todas partes y me he divertido mucho escuchándolos. Pero tranquilízate: conmigo estarás a salvo de quien pueda quererte mal. Eowyn, te mereces un descanso. Y te ofreceré todas las garantías que me pidas: estaba vez podrás confiar en mí.

Como explicaba, en uno de los momentos más desesperados de mi vida, el Destino me había tendido una mano… Una mano que se había convertido en una garra que atenazaba mi garganta. Tenía un buen empleo, vivía en un lugar privilegiado, una masía fortificada a las afueras de Barcelona donde disfrutaba de unos cómodos aposentos para mi sola en el patio de armas, y mis compañeros me respetaban, aunque también era verdad que evitaban mi trato con tanto ahínco como yo evitaba el suyo. Comía y bebía con abundancia y ni siquiera tenía por qué preocuparme por mi seguridad. Incluso a veces, cuando paseaba por las amplias estancias de la masía y disfrutaba con la vista desde sus torreones, sentía algo así como una vaga sensación de felicidad; pero se habían acabado las largas cabalgadas por el bosque y las noches al lado del fuego del campamento. Yo había logrado el ascenso profesional con el que siempre soñé, y que tan difícil era para alguien de mi género. Pero no era feliz. Tal vez nunca lo sería. Tal vez la insatisfacción me acompañaría siempre, como la soledad, tal vez era tan incapaz de conformarme como de amar. ¿Cómo no iba a estar susceptible y de mal humor en esas circunstancias, y más si además aquella situación relajada y cobarde me estaba apartando del lugar donde yo creía que era más necesaria? Todo eso pasó por mi cabeza cuando me vi catapultada al interior de aquel portal. Decidí ver la parte positiva del suceso: tal vez jamás debería volver a preocuparme por mis conflictos internos.

En la lucha final (I)

Finales de abril, 1292

La puerta de la taberna del puerto que solía frecuentar retumbó contra el muro produciendo un sonido horrísono, y abierta se quedó, balanceándose por el impulso hasta perder la fuerza. Fuera, la conocida humedad barcelonesa me reclamaba mis huesos como tributo, pero yo le hice una higa y avancé unos pasos para alejarme del pestilente local. La brisa primaveral venía tan helada como si nunca tuviera que llegar el cambio climático y como si el fuego que destruiría siglos más tardes los bosques de Galicia, abandonados al vandalismo y a la especulación, no fuera más que una absurda pesadilla, pero no logró apaciguar mis exaltados ánimos; así que busqué algo interesante que patear para desahogarme: un montón de desperdicios, algún ladronzuelo dispuesto a aligerarme de mis escasas pertenencias, un Mosso de Esquadra con ganas de atizar a discapacitados  sin que sus amos marquen límites a su violencia… pero no tuve suerte: los malos siempre se esconden como ratas cuando más necesitas de ellos, o bien huyen por la puerta de atrás tras haber prometido, entre otras falsedades, “dar siempre la cara”.. No me quedó otro remedio que descargarme de mi frustración bufando como una mula de la peor raza, aunque ni siquiera eso me fue permitido: sin que la agrietada y sucia madera hubiera tenido mucho tiempo de descansar sobre su dintel, una iluminación temblona en el acceso al local reveló que alguien venía a acompañar mis cuitas, o al menos a huir escapado de aquel antro de perdición; y en ella vi como se recortaba la figura delgada  e inquieta de Yannick el Terrible.

-¡Pero, bueno, compañera! ¿Qué ha pasado? ¿Por qué te has ofendido de ese modo? –como siempre, su voz surgió sin acento identificable, o tal vez con todos los acentos del mundo. Nadie sabía de dónde procedía Yannick; posiblemente ni él mismo.

-Pues pasa que estoy harta de todos vosotros. De todos –le di la espalda. Aunque la verdad era que no recordaba la causa por la que me había cabreado tanto con mis habituales colegas de taberna, los mismos con los que venía encontrándome casi cada noche desde que residía en Barcelona. Pero es que últimamente nada parecía funcionar como debía y daba la sensación que la gente se empeñaba en decir las palabras más inconvenientes. Lo que hace la falta de un sistema educativo en condiciones para los pobres; bueno, qué voy a explicaros a vosotr@s, lector@s, si pronto lo vais a averiguar, lamentablemente. Sin embargo, no podía enfadarme con Yannick-. Excepto de ti –me volví e intenté dirigirle una mirada cordial, aunque la rabia me pesaba sobre las comisuras de los labios, estirándolos hacia abajo-. Eres demasiado joven para que se te tengan en cuenta las tonterías que dices.

Él se acercó hacia mí y me palmeó por el hombro.

-Muchacha –el chaval observaba una total falta de respeto hacia mí a pesar de que tenía edad de ser su madre, por lo menos si hubiera concebido a la temprana edad a la que mi familia pretendía venderme al mejor postor. Y es que yo no era una mujer verdadera, según Gallardón-, últimamente estás imposible. No nos toleras nada. Ni a nosotros ni a nadie. Y no hacemos nada que justifique tu mal humor. ¿Qué es lo que te está sucediendo?

Su tono mesurado tuvo el poder de disipar las brumas de mi mente. Tal vez, incluso, tenía razón, tal vez mi malhumor fuera algo exageradillo y ninguno de los integrantes de aquel grupúsculo de ejemplares de la peor sociedad barcelonesa, que en el fondo eran buena gente aunque la diplomacia no fuera una de sus virtudes, en ningún momento hubiera pretendido ofenderme. Me senté en el tercer peldaño de una escalera que ascendía a una vivienda cercana.

-Tú no lo entiendes. No le pides nada a la vida, excepto ser libre y que no te impongan normas, navegar y conseguir el botín suficiente para comer y beber tranquilo una temporada –ya habréis comprendido que Yannick se dedicaba al noble arte de la piratería-. Ni siquiera te preocupan las mujeres, eres demasiado joven para eso. Yo, sin embargo…

-Creí que también valorabas tu libertad más que cualquier otra cosa –objetó.

-Y así es. Eso es incuestionable. Pero quiero más. Últimamente noto que me hace falta algo. ¿Sabes que a mi edad hay muchas mujeres que ya han muerto de parto? ¿O de cualquier otra cosa? –en la Edad Media ya nos hemos acostumbrado a eso, a que nuestra vida valga menos que el contenido de una bacinilla; qué se puede hacer, no hay manera de evitarlo. No es como si tuviéramos medios para cuidar de la salud de tod@s y no lo hiciéramos. No es como si cerráramos hospitales, enviáramos a los profesionales de la medicina al paro o permitiéramos que en tantos países no exista sistema universal de salud. No es como si nos obligaran a pagar indefinidamente lo que hemos pagado sin retribuirnos por nuestro trabajo. No es como si conociendo a la ciencia la canjeáramos por la religión-. Me estoy acercando peligrosamente al límite de  la esperanza de vida de este siglo, y no he hecho nada útil en  toda mi existencia.

-Pues yo diría que sí lo has hecho –me interrumpió Yannick.

-Sí. Sobrevivir. Arrastrarme en las misiones más cutres por un mendrugo de pan -aduje yo.

-Pues a mí me parece suficiente…

-No –le corté-. Están pasando muchas cosas. Y yo estoy aquí, sin hacer nada. O al menos, sin hacer lo suficiente –me hizo un signo de que continuara, y así lo hice-. Hay un lugar a donde también pertenezco y que hace demasiados días que ya no frecuento. Un lugar que odio y amo al mismo tiempo, y donde me necesitan… bueno, necesitan a cualquiera que quiera echar una mano, no específicamente a mí, claro. En ese lugar se está gestando algo que se podría llamar la lucha final, en la que solo quedará uno, si puedo expresarlo cinemato… de manera propia de los trovadores, quiero decir. Y parece ser que de momento quien quedará es el que menos tiene que quedar. Quien más daño ha sido y es capaz de hacer a la Humanidad…

-¿Y cómo se llama ese hijo de puta?  -me interrumpió el jovenzuelo-. Mira que llamo a mis amigos y me voy para allá…

-Antes se llamaba Capitalismo –expliqué yo-. Aunque ahora es algo mucho peor. No obstante será mejor que lo olvides, está demasiado lejos para ti. Y ahora parece que incluso para mí. Pero lo peor es que ya no sé por qué quiero hacerlo, por qué quiero ir allí y arriesgarlo todo, arriesgarme a no volver a este tiem… ejem… a este lugar que después de todo es mi casa, y cuyas leyes entiendo, y que por muy podrido que esté es mi mundo. No sé si lo hago porque me preocupa la gente de ese sitio o si solo soy incapaz de resignarme a no hacer algo heroico, algo que me reivindique de todos mis errores. Algo que dé sentido a mi vida… Hasta ahora no he hecho más que recorrerla egoístamente, sin aportar nada.

El piratilla negó efusivamente con la cabeza.

- Eowyn, se pueden decir muchas cosas de ti y no todas buenas. Tienes un carácter endiablado, no aceptas una crítica, a veces ignoras el riesgo y pones en peligro a los que tienes a tu lado y algunos rumores afirman que en ocasiones te dejas llevar demasiado por… los excesos… Pero no me digas que eres egoísta porque no me lo creo. ¿Sabes cuál creo que es tu problema? Que no confías en nadie. Tal vez si compartieras tus problemas verías que no son tan graves.

Mi filósofo amigo acababa de dar de lleno en una herida abierta.

-¿Confiar? ¿En quién? Yannick, tú y yo dentro de unos días tal vez no volvamos a vernos nunca. Además, la gente como yo no puede tener amigos en quién buscar consuelo. Estamos secos por dentro, nuestro corazón está tan helado como el filo de nuestra espada.  Así soy. ¿Me creías diferente?

-Sí, te creía diferente –el tono de mi interlocutor fue duro-. Mucho más valiente. Capaz de arriesgarte a sufrir. Pero veo que esto no está en tus planes.

Era muy fácil para alguien como Yannick hacer esas afirmaciones: él se tenía a sí mismo, siempre se había tenido, y por tanto no necesitaba a nadie. A mí hacía tiempo que me habían arrebatado las posibilidades de ser yo; por eso necesitaba de los demás. Demasiado. Pero no estaba dispuesta a dar nada de mí misma. Ni a permitir que volverán a traicionarme.

-Pues lamento decepcionarte. Esto es lo que hay.

Me levanté de mi asiento de dura piedra y me marché en dirección contraria a la taberna: ya había hablado bastante por aquella noche. Yannick me dejó marchar, sus deseos de arreglar el mundo en mi persona al menos temporalmente defraudados: él también quería ser un héroe. Y tal vez, como yo, nunca pasaría de sucio esbirro… Me dirigía al establo donde me esperaba mi caballo, concentrada en esos pensamientos y en otros. Erróneamente, dejé de prestar atención a mi alrededor: la lucha que entre la conservación y la autodestrucción se libraba en mi mente estaba decantándose peligrosamente por el segundo contendiente, y no me percaté de la sombra que acechaba en el estrecho portal ante el cual en ese momento estaba cruzando, hasta que fue demasiado tarde. (sigue).

Chicago (España), años 10

Y lo peor de todo es que hay gente que sigue pensando que facilitando el despido aumentarán las plantillas; que congelando los sueldos se incrementa el consumo; que suprimiendo ayudas a la cultura y la enseñanza, y al empleo, seremos un país más competitivo; que las grandes corporaciones internacionales crean puestos de trabajo de calidad y han de tener más facilidades que las pequeñas y medianas empresas del territorio; que convirtiendo España en un gigantesco casino, paraíso maloliente de mafiosos premiados con amnistías y leyes a su conveniencia, va a mejorar nuestra calidad de vida; que los cuatro fraudes en la prestación de desempleo son los que nos han llevado a esta situación, y no la evasión de impuestos; que somos los vasallos de Alemania y de lo que representa y le debemos pleitesía; que los dependientes que no puedan pagarse los cuidados han de ir a pudrirse a las cunetas; que la salud es para el que pueda pagarla (dos veces); que nuestros impuestos no han de revertir en protección y servicios, sino en sueldos de políticos fascistas y genocidas y en sus corrupciones varias; que ahorrar en protección de incendios en Galicia no va a a tener ninguna consecuencia; que con más ladrillo y más destrucción de espacios naturales se va construir la economía más saneada y sostenible; que la memoria de l@s que lucharon por un mundo mejor se puede sepultar quitando placas y nombres de teatros y borrando murales; que los que protestan contra este estado de cosas, a menudo jugándose la paz y la integridad física, son el verdadero problema y contra ellos valen todos los medios, sean policías infiltrados cometiendo atentados, violencia indiscriminada aunque sea contra menores o discapacitados, represión de denuncias de agresión policial o equiparación penal con terroristas (¡y ellos se atreven a hablar de terrorismo!).

Pero lo que ninguno de ellos sabe, ni los votantes ni los votados, ni los que continúan intentando mentir al pueblo en un ejercicio de hipocresía (porque ya no les importa si nos creemos o no sus mentiras), ni los que continúan justificando la utilidad de su sufragio estúpido e insolidario (aunque ya sospechan que se volverá contra ellos) es que pronto nos convertirán en lo que más temen. Por mucho que nos encierren preventivamente.

Cuatro líneas rápida sobre mi experiencia del 29M en Barcelona

Ayer Barcelona era un campo de batalla, y no solo en el sentido en que la caverna mediática lo quiere resaltar, y también fue un campo de sueños. Era el escenario donde mis camaradas y yo nos desplegamos para pedir a la ciudanía condal que abriera los ojos a la realidad desoladora en la que nos había instalado el sistema, que no intentara justificar más lo injustificable y que dejara de ampararse en el miedo, que no relegara en l@s demás la cómoda tarea de luchar por sus derechos, que tomara el gobierno de su ciudad, de su país y de su vida, que se comprometiera con una lucha que era de tod@s y, sobre todo, que apostara por la esperanza, o bien peleara sin ella. Fueron momentos de unión con propios y extraños, de debate, de extrañas coincidencias y de no menos curiosas hermandades, y de triste constatación de que la ira y la frustración siempre acaban cebándose en el que parece más débil, o al menos en el que más se expone. Ayer Barcelona fue escenario de una manifestación continua, ayer la calle era nuestra y nuestro era un poder que, compartido por tod@s, no podía ser lesivo para nadie. ‘Disfrútalo’, le dije a un camarada. ‘El Tiempo de las Cerezas siempre acaba pasando’.

Ayer hubo hermandad, hubo debate, hubo lucha, y hubo rabia. La rabia de quien no tienen nada que perder. Rabia que no justifico, entre otras cosas porque no me parece razonable ni operativa, pero que no podemos negar que es una de tantas consecuencias de la situación. Pero me quedo con una imagen: después de que conseguimos echar a los Mossos de Esquadra de los templos del capitalismo en Barcelona, la Bolsa y el Corte Inglés, este último, cerrado ya, fue asaltado por unos encapuchados. Con perfecta coordinación machacaron los cristales del establecimiento y tiraron un cóctel molotov antes de desaparecer entre la multitud; antes de que el fuego hubiera tenido casi tiempo de prender, los coches de policía cercaron la plaza y comenzó la batalla campal de la que han hablado los medios. Y yo no dejo de pensar que los ojos de esas personas, la única parte de su cara que no ocultaban, mostraban una airada y feroz determinación, muy intranquilizadora, que yo no había visto en ninguno de los piquetes, más o menos radicales, con los que me había topado en todo el día. A partir de ahí, cualquier lectura es posible: yo ya tengo la mía.

Cerrado por huelga

Cerrado por huelga

Pero dejo abierto el twitter como único canal de información. Twittearé la huelga bajo los hashtags #29MBCN y #enhuelga.

Especial Huelga General

Chapa_huelga 29M IU No negociem els nostres drets!

Primero se llevaron nuestra identidad, luego nos quitaron nuestra memoria, más tarde volvieron a asesinar a tod@s l@s que murieron por nuestros derechos, a continuación incendiaron el futuro, después desarbolaron la esperanza. A veces es tan triste haber tenido razón… Y esto solo será el principio. Nos equivocamos, sí. Dejamos que nos confundieran los que sabían cómo sacar a la luz nuestros peores, y más estúpidos, instintos. Pero el pasado traicionado, el pasado olvidado y obligado al olvidar; el futuro vendido y ni siquiera al mejor postor; aquellos años en los que, sumidos en una euforia que en el fondo sabíamos falsa, inoculada en invisibles 365 líneas de coca, cambiamos la actividad por la pasividad, la solidaridad por la codicia, el cálido sentimiento de grupo por la individualidad más helada y vacía; las estentóreas carcajadas con las que humillábamos a los que siempre fueron fieles a ell@s mism@s, l@s que fuerons siempre fieles a nosotr@s, los epítetos que dirigíamos a aquell@s cuya lucha sin descanso es la que ha preservado lo que queda. Todas esas cosas nos están llamando a proclamar que el 29 de marzo de 2012 puede ser un gran día si todas y todos lo queremos así, si nos quedamos al lado de nuestr@s compañer@s, si aprendemos que podemos estar tan unid@s como nuestro insulso y monocorde enemigo, quizá por eso tan fuerte. Si sabemos que esto solo será el principio.

Instrucciones para la huelga

  • Manifiestos varios (se admiten sugerencias)
  • Carteles alternativos (si os gustan, los podéis pillar)
  • Después de leer esto nos quedarán excusas
  • Elogio de los piquetes (por cierto, una servidora también estará)
  • Algunos llamamientos (ATTAC-Acordem y XSUC)
  • Esta huelga es también una huelga de consumo, no lo olvides
  • Kit huelguista
  • Si se os ocurre que más puedo poner, ya sabéis, comentario o correo.
  • El 29M nos vemos en la calle!

     

    Se acabó

    ¿Qué se puede decir que no se haya repetido ya hasta la saciedad? Sobre la destrucción sistemática de las conquistas sociales y el Estado del Bienestar que tanta sangre costaron a nuestr@s abuel@s, sobre la guerra sin cuartel que los psicópatas mercados han desatado contra la ciudadanía global, sobre las acciones concretas de sus cómplices en el Estado español, Rajoy, Mas y satélites, y su ofensiva sin precedente contra la Sanidad, la Educación, la Memoria, la libertad de prensa, religiosa y de opinión, la mujer, los servicios básicos, la seguridad laboral… la paz de la población, en suma. Lo hemos repetido en innumerables ocasiones, y sin embargo parece que no se ha dicho lo suficiente, porque cuando hablamos parece que solo nos responden oídos sordos y, la mejor de las veces, brazos sin fuerza.

    Pero tal vez es que se acabó la hora de las palabras.

    Mientras tanto, aquí os dejo un traducción de una más de las mentiras que el PP quiere insertar a fuego en nuestro cerebro gracias a sus canales de manipulación. Por si alguien aún no lo sabía. Por si sirve de algo.

    http://youtu.be/gW0qhjUR86g

    Difunden este vídeo los blogs: Ciberculturalia, Relatando desde el Bajo Llobregat, Ventanas del FalcónKabila y Quien Mucho Abarca

    Las Termópilas actuales

    No pasarán. La UE y el FMI, símbolos del sistema, tienen ejércitos más numerosos, e insidiosos, que los persas; nada puede hacer un pequeño grupo de ciudadan@s grieg@s que piden ‘cultura, alimentación y libertad’, esos lujos asiáticos en tiempos de televisión adocenante, comida basura fruto de la especulación alimentaria y sumisión a los designios del Mercado, y también de sustanciosas cuentas en Suiza solo para unos pocos. ¿Nada?

    No pasarán. El todopoderoso gobierno y ejército israelí esgrime indistintamente plumas y espadas contra los escasos integrantes de la Flotilla de la Libertad. Nada podrán hacer est@s activistas, dispuest@s a dejar su vida en el intento de conseguir un poco más de justicia para Palestina, ante tal amenaza mediática y militar. ¿Nada?

    No pasarán. Un ciudadano marroquí residente en Barcelona se enfrenta en solitario a una audiencia secuestrada por la manipulación monárquica. Nada podrá hacer ese hombre contra años de mentiras a una población sumida en el dócil oscurantismo por sus gobernantes. ¿Nada?

    Recordemos: las Termópilas, sí, se saldaron con la extinción prácticamente completa de las fuerzas aliadas griegas. Pero, al final, el Imperio Persa no pasó.

    Más info:

    http://www.publico.es/dinero/384429/la-industria-y-el-sector-publico-griego-secundan-la-huelga-contra-el-ajuste

    http://www.publico.es/internacional/384414/comandos-israelies-ensayan-un-asalto-limpio-contra-la-flotilla

    http://epreader.elperiodico.com/APPS_GetPlayerZSEO.aspx?pro_id=00000000-0000-0000-0000-000000000001&fecha=20110629&idioma=0&doc_id=5b229b23-b5d2-489a-b6ac-1f80688ddd46

    Lo advertimos, no era una inocentada. O nos movilizamos en serio o nos convertimos en sumisos esclavos

    Pensionazo

    Pensionazo

    Tal como advertimos, el pasado 28 de diciembre, no se trata de ninguna inocentada. Zapatero se sometió a las autoridades europeas y los “mercados” y quiere que se apruebe el proyecto de ley de jubilación a los 67 años en el próximo Consejo de Ministros del viernes, 28 de enero de 2011. Mantiene su promesa a los poderosos contra los intereses y los derechos de los trabajadores y trabajadoras.
    No sabemos si finalmente habrá un acuerdo con los sindicatos, ni si estos a la postre convocarán lo que humildemente creemos tan necesario en este momento como es una nueva Huelga General. Lo creo un servidor y los blogs que cito al final que tenemos en común tanto el censurar las intenciones de Zapatero y de su gobierno, como el ser partidarios de convocar una Huelga General.
    Izquierda Unida tiene en marcha una campaña anti-pensionazo, que va contra los recortes sociales aprobados por el gobierno Zapatero y contra las políticas neoliberales que defienden tanto el gobierno estatal, como los gobiernos regionales del PP.
    Es necesaria una alternativa de salida social a la crisis. Por eso, para todos nosotros y nosotras, como para IU, es necesaria la convocatoria de una nueva huelga general como forma de contestar en la calle las políticas neoliberales y de recortes de los derechos de los trabajadores y la mayoría de la sociedad. IU cree que ampliar la edad de jubilación no es la solución.

    El coordinador federal de IU lo decía esta semana: “a día de hoy” se siguen dando las condiciones para la convocatoria por parte de los sindicatos de una nueva huelga general si el Gobierno no cede en sus planteamientos en el marco de las negociaciones que desde hace tres días está llevando a cabo con las centrales sindicales sobre la reforma de las pensiones. Salvo que la negociación que se está produciendo con los sindicatos avance en sentido contrario a las intenciones del Gobierno y su hoja de ruta, -continuaba Cayo Lara en la rueda de prensa convocada “ad hoc”- desde Izquierda Unida consideramos que en este momento concreto existen más razones de las que existían cuando se convocó la huelga del 29 de septiembre que justifiquen otra posible huelga general”.
    No es pues de extrañar que estemos con Lara vista la actitud dilatoria del Gobierno que muestra claramente su falta de voluntad política para negociar en serio ya que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero no ha corregido ni un ápice la reforma laboral, una reforma que -como señalaba el coordinador federal de IU- “se ha demostrado fracasada porque, entre otras cosas, ha supuesto un incremento del número de contratos temporales y una reducción del número de contratos fijos”.
    Como Lara recordó en la citada rueda de prensa, tras la supresión de los 426 euros a los parados que agotaron sus prestaciones, y las futuras privatizaciones parciales de AENA y de la Lotería Nacional con las que terminó 2010, este 2011 se inició con medidas tan antisociales como la supresión de los 2.500 euros del ‘cheque-bebé’ a 450.000 familias o el “tarifazo energético”, en referencia al aumento de los precios de la energía eléctrica y del gas, así como el incremento de las tasas de peaje; por no hablar de la congelación de las pensiones para 2011 que “significa que, este año, los pensionistas van a perder poder adquisitivo y, por tanto, van a sufrir una rebaja real de sus pensiones”.

    Por todo ello y porque existen razones sobradas para una nueva huelga general, salvo que las intenciones del Gobierno sean negociadas positivamente y recortadas por la negociación de los sindicatos, los abajo firmantes apostamos por Una Huelga General ¡YA!.

    Tal como advertimos, no se trata de ninguna inocentada. Zapatero se sometió a las autoridades europeas y los “mercados” y quiere que se apruebe el proyecto de ley de jubilación a los 67 años en el próximo Consejo de Ministros del viernes, 28 de enero de 2011. Mantiene su promesa a los poderosos contra los intereses y los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

    Izquierda Unida tiene en marcha una campaña contra los recortes sociales aprobados por el gobierno Zapatero, contra las políticas neoliberales que defienden tanto el gobierno estatal, como los regionales del PP. Es necesaria una alternativa de salida social a la crisis. Para IU, es necesaria la convocatoria de una nueva huelga general como forma de contestar en la calle las políticas neoliberales y de recortes de los derechos de los trabajadores y la mayoría de la sociedad. IU cree que ampliar la edad de jubilación no es la solución.

    Los siguientes blogs censuramos las intenciones de Zapatero y su gobierno y seríamos partidarios de convocar una Huelga General:
    Ventanas del Falcón, Arraio Sound System, Soto en Cameros, Relatando desde el Bajo Llobregat, Kabila, abloguear, Desde la cantera, punts de vista, La Ratera, Multiverso Incognoscible, Ciberculturalia, The Fuente Palmera Times, Bosque de Brocelandia, La Terca Iutopía, DEMPEUS per la salut pública Agua Va!!!, Viramundeando, Maldice que no es poco, Moscas en la Sopa, Quien mucho abarca La Rueda del Tiempo, Sara Mulet, ceronegativo, Les coses d’en Jomi, Desde d’esquerra,

    http://www.wikio.es

    De treguas, luchas armadas, atentados y despidos

    Lancé mi penúltimo bostezo. Que los amos de aquel castillo considerara que sus hijitas, que ya habían pasado con creces la edad de merecer, necesitaban una guardia armada que las acompañara en sus devociones matinales en la cercana iglesia, en sus bucólicos paseos por el bosque para buscar florecillas silvestres, setas, caracoles o lo que sea que busquen las doncellitas hoy en día, no estando amenazado por ningún señor de la guerra en esos momentos, era una garantía para mi supervivencia pero no se relacionaba por ningún lado con mi realización personal.
    -Estos tipos son la hostia -le comentaba a un colega en la defensa de las ya granadas adolescentes, mientras las susodichas corrían detrás de las mariposillas del bosque-. Deberían firmar ya un alto al fuego permanente, de carácter general e internacionalmente verificable. Un compromiso firme con un proceso de solución definitivo, y todas esas cosas. Así estaríamos todos un poco más tranquilos.
    -De tus extrañas palabras, como es habitual -el compañero era un viejo templario renegado reciclado en soldado de fortuna, y por tanto su nivel cultural era un poco más elevado de lo común en la soldadesca medieval, y desde luego mucho más que entre los televidentes del siglo XXI- me parece colegir que no crees en el poder de las armas, lo que convierte a tu presencia aquí, bajo esa cota de malla y empuñando esta espada, en un contrasentido.
    -No obligues a expresar mi opinión sobre la lucha armada -le advertí-. Puede llegar a ser muy, pero que muy, políticamente incorrecta.
    -No nos oye nadie -instó él-. ¿No dices que esa cosa rara del futuro en la que escribes, el blog ése, apenas tiene audiencia?
    -También tienes razón -concedí-. Mira, creo todo esto es una gran mentira. Como el resto. Las razones por las que ciertos grupos armados luchan nunca son las que esgrimen. Tampoco sus ofertas de paz lo son. Todo responde a un entremado demasiado grande de intereses, con aliados que no nos imaginaríamos nunca. O tal vez sí. En el siglo XXI, en España, el diálogo, o la confrontación, entre la extema derecha y el terrorismo abertzale es demasiado fluido para ser auténtico: ambos grupos se necesitan demasiado. ¿Podemos entender cualquier manifestación de disolución o tregua como algo diferente de un estadio más del tira y afloja entre ellos? No me creo capacitada para juzgar. Me faltan experiencia y conocimientos. Pero desde luego todo me parece muy sospechoso.
    Mi compañero meneó la cabeza, no muy convencido.
    -¿No son ideas como ésas las que reciben el nombre de conspiranoia?
    -No te diría que no -admití-. En cualquier caso, yo no derramaría sangre inocente por algo tan intangible como una forma política, a no ser que se estuviera dando una situación real de abuso del poder.
    -¿Cómo cúal, por ejemplo? -me desafió.
    Medité durante unos momentos.
    -Podía hablarte de la injusticia -dije al fin-, pero prefiero mencionar el horror. En la Edad Media conocemos ya no pocos horrores. Pero la saña con que en el siglo XXI se atenta contra los más débiles es francamente inombrable. Hay países o colectivos sobre los que recae todo el peso del dolor que enriquece y empodera a otros, y lo que es peor es que los enriquece y empodera por encima de cualquiera de los límites del uso que de este poder y de este dinero puedan efectuar en su vida. La historia de la codicia y la cobardía ha convertido a lugares como África, como Haití, en verdaderos infiernos donde los horrores superan cualquier capacidad humana. Me pregunto constantemente por qué dejo que algo así sucede. Yo y todos. Pero no se puede señalar a alguien con el dedo en un mapa, y esperar que no mueran inocentes, en el caso de que el señalado o la señalada no lo fuera. Hay que ser prudente, y pretender que se detenta la verdad absoluta es la mayor de las imprudencias. Vamos, que todo esto constituye un verdadero dilema.
    -Presiento que hay muchas cosas que no dices -adivina mi interlocutor.
    -Es posible -guiño un ojo-. Es la ventaja de ser un misterio en dos épocas. Pero ¡ojo! Estamos llegando al castillo y creo que nuestros amados jefes se dirigen hacia nosotros con algo que tiene todo el aspecto de un pergamino de despido.
    En efecto. Orondos y orgullosos de sus éxitos en la vida, que se disolverían el polvo como los fracasos de los demás, nuestra pareja de amos y señores nos esperaba.
    -No estamos satisfechos de vuestro trabajo -nos espetaron, sin solución de continuidad-. Las niñas están cada vez más levantiscas desde que se relacionan con vosotros. Les metéis extrañas ideas en la cabeza y a este paso no van a encontrar un marido aceptable, a pesar de su cuantiosa dote. Además, no nos gustó nada que secundarais la huelga de brazos caídos de la pasada Fiesta de la Vendimia. Sois un lamentable ejemplo para el resto de los trabajadores. Así que pillar los maravedís que se os deben y a tomar por culo, que ahora el gobierno nos lo pone a huevo.
    Nuestras reiteradas sospechas de que algo así acabaría por producirse no evitaron que en el momento en que sucedió la sorpresa nos dejara momentáneamente sin palabras. Pero tardamos poco en recuperarnos.
    -Al carajo -manifesté-. De todas maneras ya estaba un poco hasta los ovarios de que las niñas invocaran mi criterio femenino cada vez que dudaban qué peinado las favorecería más o qué afeite se adecuaría mejor a la textura de su cutis. Aunque probrecillas, hay que reconocer que no les han enseñado otra cosa. De todas maneras, me alegraré de que nuestro próximo trabajo sea un poco más divertido.
    Y entonces, como si la Providencia, o su equivalente satánico, hubiera escuchado mis palabras, un derrengado mensajero a caballo nos alcanzó a toda prisa y profirió, entre jadeos, la siguiente pregunta (después de detener su cabalgadura y aparcarla convenientemente, claro está):
    -¿Sois acaso la famosa Eowyn de Camelot y su compañero el templario renegado?
    Le observé con aprensión.
    -A esos nombres respondemos, en efecto, pero dudo que servidora de vos sea famosa en algo.
    -He recorrido miles de millas hasta dar con vosotros -prosiguió. ignorándome-. Mi amo me ha mandado encontraros, cueste lo que cueste. Ha oído hablar de vuestra pericia con la espada y la lanza y quiere contrataros para su escuadrón de torneos. La paga es más que generosa y las condicones laborales son muy apetecibles. ¿Qué me decís?
    Me volví hacia mi compañero, sin tenerlas todas conmigo.
    -Obviamente estas cosas no pasan en la vida real -aseguré-. Aquí hay gato encerrado.
    Él se encogió de hombros.
    -¿Y qué otra opción tenemos? (Continuará…)

    ¿Qué nueva jugarreta del destino le aguarda a nuestra heroína Eowyn de Camelot? ¿Conseguirán su eternos enemigos darle caza y someterla a torturas sin cuento en las más lóbregas mazmorras imaginables? ¿Confesará Belén Esteban que es lesbiana en la próxima emisión de ‘Sálvame’? ¡No se pierdan la próxima entrega de este emocionante serial!

    http://www.wikio.es

    Ojalá fuera una inocentada


    No seas inocente

    Falta 1 mes para que se apruebe la jubilación a los 67 años

    En el último Consejo Europeo Zapatero aseguró que aprobará el proyecto de ley de jubilación a los 67 años en el próximo Consejo de Ministros del viernes, 28 de enero de 2011.

    Los sindicatos han dicho que si Zapatero se empeña en prolongar la edad de jubilación de 65 a 67 años no quedará otra salida que convocar una segunda Huelga General.

    Seguiremos creyéndonos las mentiras y manipulaciones de nuestros inútiles, débiles y ambiciosos gobernantes? Seguiremos anestesiados ante una realidad que ya ha hecho desaparecer casi la totalidad de los logros de la clase obrera que tanta sangre costaron? Más que inocentes, seremos los peores imbéciles, porque lo seremos a voluntad. Yo creo que sí; por favor, demostrarme que me equivoco.

    Los siguientes blogs censuramos las intenciones de Zapatero y apoyamos la propuesta de CCOO y UGT de convocar una Huelga General:

    Ventanas del Falcón, Arraio Sound System, Moscas en la sopa, Quien mucho abarca, Maldice que no es poco, Kabila, Soto en Cameros, Relatando desde el Bajo Llobregat, abloguear, Desde la cantera, La Rueda del Tiempo, punts de vista, Agua Va!!!, La Ratera, Viramundeando, Multiverso Incognoscible, Ciberculturalia, The Fuente Palmera Times, Bosque de Brocelandia, Sara Mulet, ceronegativo, La Terca Iutopía, Les coses d’en Jomi, …

    http://www.wikio.es

    Un Halloween medieval y cosas que de verdad dan miedo

    En aquella Noche de San Juan, la aldea donde había nacido me apareció imbuida de una pátina fantasmal y terrorífica que consiguió arrancarme más de un escalofrío.
    -Joder, no sabía que celebraban Halloween en la Edad Media. Y desde luego, no tres meses antes de lo que toca. ¡Realmente, vuestro decorador municipal es un artista! Este aspecto lóbrego, viscoso y chorreante está muy conseguido.
    Mis acompañantes, con torvas miradas, negaron silenciosamente con la cabeza.
    -No lo hemos hecho nosotros. Apareció así, sin más.
    -¿Mande? -me extrañé yo.
    -Debido a las artes mágicas del señor del lugar -explicaron-. Hace tiempo que desea vengarse de nosotros. Por eso te hemos traído aquí; pensamos que sólo tú podrás luchar contra ellas.
    Me encogí de hombros con expresión dubitativa. En mis numerosos (y poco deseados, y bastante incómodos) viajes en el tiempo, he aprendido que los encantamientos están mucho más lejos de nuestro mundo de lo que solemos desear, aunque sus efectos no sean los más adecuados para nosotros. Pero el color de la magia da siempre un toque de animación a la grisor de nuestras vidas corrientes, esas para las que, ironías del destino, parece que no hemos sido preparados. Es curioso: a veces pienso que todos estamos desterrados en un mundo que no nos pertenece. Por eso buscamos más. Por eso perseguimos cosas como la dominación del mundo y la riqueza suprema. No digo que lo justifique.
    -Tal vez sobrestiméis mis capacidades -advertí, cautelosamente, sin querer entrar en el controvertido tema de la hechicería.
    -Te admiramos -contestaron mis anfitriones-. Conocemos tus hazañas. Creemos firmemente que sólo tú podrás averiguar lo que sucede.
    No traté de rebatir estos elogios inmerecidos. Sé la relatividad de todo lo visible e invisible, los múltiples puntos de vista, prismas, estados de ánimo, deseos y necesidades desde los que se puede observar un hecho. Si a ellos les parecía que había hecho algo útil con mi vida, pues mejor que mejor: tal vez incluso eso sea cierto en alguno de los muchos universos posibles (aunque improbables); me conformé con que de momento tenía alojamiento gratuito (una ya está un poco cansada de dormir al raso, con esto de la crisis económica del año 1000 se han encarecido bastante las posadas y hace un frío de la hostia en esta Edad Media más cercana la última glaciación que al cambio climático), y además me habían prometido barra libre en la taberna del pueblo. ‘Vamos allá’, me dije.

    Llegué a mi destino alcohólico atravesando deprimentes y sucias callejuelas de aspecto gótico (pero en el sentido moderno) donde, paradójicamente, parecía que se estaba preparando una boda, por los marchitos adornos florales que aparecían por doquier. La jarra de cerveza era tan grande como yo, y tuve que ayudarme de las dos manos para levantarla: cómo se notaba que hacía tiempo que no privaba como se debía, me resultaba más fácil enarbolar el cacho espada que llevo colgada a la cintura que esta ofrenda de paz y amistad etílica. Pero me la bebí de un trago: durante mis andanzas había aprendido que hay que beber, comer y dormir (y asearse convenientemente) cuando dispones de las posibilidades de llevar a cabo estas acciones, porque en este mundo cruel nunca se sabe cuándo podrás volver a hacerlo. Uno de los mozos del pueblo se me acercó.
    -Me alegro de verte. Las cosas andan mal por aquí desde que te fuiste.
    -Es halagador resultar tan imprescindible -contesté.
    -En realidad, quiero decir que el señor del lugar se ha vengado en todos nosotros de tu huida.
    Sentí algo parecido a una patada en el estómago, y no fue por las cortantes palabras de mi interlocutor y el ridículo subsiguiente.
    -¿Quieres decir que todo lo que os ha sucedido en estos últimos años es culpa mía?
    Mi interlocutor se encogió de hombros.
    -Eso es lo que dice la gente. Yo lo único que sé es que, además de este terrorífico aspecto, las casas parecen cada vez más pequeñas y cuestan más de calentarse. Antes, con unas cuantas cargas de leña teníamos suficiente para pasar el invierno: ahora, por alguna extraña razón, se necesita el doble o el triple. Nuestra aldea pasa hambre y frío.
    -Esto parece la burbuja inmobiliaria de España a principios del tercer milenio -relacioné yo-. Tranquilo, que pronto explotará. Aunque no sé si eso va a ser mejor o peor.
    El joven me miró con cruel indiferencia.
    -No sé que estás diciendo. Pero ten en cuenta que la gente aquí está muy cabreada contigo.
    Se alejó. Me quedé sola con mi birra de tamaño XXXL, una amiga que nunca me abandonará, sean cuales seas sus perniciosos efectos para mi salud, y observé, en los parroquianos del bebedero, la hostilidad latente en esas miradas que me evitaban, relegándome a otra burbuja, esta vez de aislamento, donde me faltaba incluso el aire de respirar. Los ignoré, tras un hercúleo esfuerzo de la voluntad, y me volví al mesonero: entre nosotros se estableció un entendimiento tácito, típico entre proveedor y asiduo cliente, y no tardó ni un minuto en aportarme otra jarra. Y así hasta que la noche acabó.

    Salí de la taberna con aspecto de haber asistido a un botellón multitudinario en algún descampado de las afueras de Barcelona; menos mal que los caballeros andantes no sufren controles de alcolhemia y que los caballos son más inteligentes para conducir a los bateaux ivres a un buen puerto, por entre el proceloso y bravío mar de las decepciones diarias, que cualquier ingenio automovilístico de la Edad Contemporánea, por mucho que lo anuncien en la tele. Y contaminan menos. Con la lucidez contradictoria de la embriaguez, hice un repaso de mis vicisitudes de los últimos años, y constaté que desde que salí mi aldea, desde que me opuse a seguir pasando por el aro, las desgracias se habían sucedido en mi vida sin solución de continuidad. Probablemente, pensé, existía un Dios justiciero y todo eso, a pesar de lo contagiada que estaba por el ateísmo del siglo XXI (no obstante lo cual la industria eclesiástica católica, a base de sus alianzas con otros poderes, no había perdido un ápice de su influencia y fortuna; de hecho, dan más por culo [en todos los sentidos de la expresión] en la actualidad que en la Edad Media; esperaba sinceramente que la distorsión espacio-temporal me mantuviera alejada de Barcelona en noviembre del 2010 y así no tuviera que ver el feo careto del ex nazi Ratzinger paseándose por las calles de la amada ciudad, sufragado por los impuestos de los pobres españolitos en paro crónico). ‘Estoy siendo castigada por abandonar a mis conciudadanos y conciudadanas e irme de parranda por esos mundos del diablo. Que los santos se apiaden de mi perdida alma’, me lamenté para mis adentros. Y en ese momento sentí que una especie de presencia se sentaba a mi lado.

    Con sigilo volví la cabeza hacia esa dirección, no sin esforzarme por contener una urgente necesidad de miccionar de puro terror agravada por el alcohol y el frío de la jodida noche medieval, y vi a al típico mago de la barba blanca y la túnica y el capirote estrellado que sale en todos los cuentos. Le recriminé.
    -Oye, guapo, que estemos en la Edad Media no justifica que vayas por ahí vestido de payaso y dando sustos de muerte a las pobres y honradas guerreras mercenarias en mitad del bosque. Que manía tenéis todos por aquí de celebrar Halloween antes de tiempo, me cago en la hostia.
    Me sonrió conciliador y con algo de paternalismo, cosa que no ayudó a mejorar mi opinión sobre él, y me dijo:
    -Eowyn, mira a tu alrededor.
    No le pregunté cómo conocía mi nombre: tantos meses de andar vagando de un universo a otro han mermado considerablemente mi capacidad de asombro. Sólo respondí:
    -¿Y qué coño quieres que mire en esta oscuridad sin una puta farola? -como se ve, no estaba yo de muy buen humor.
    El personaje no varió su expresión.
    -Mira a tu alrededor y retrocede en el tiempo. Así te será más fácil. Deja que la memoria te invada. Que tu ojo penetre en tu pasado como la punta de tu espada en la carne cuando te enfrentas a tus enemigos. Sin miedo. Vamos. Es difícil, pero puedes.
    Supuse que aquel vejestorio que parecía haberse tragado sin pestañear las peores películas de filosofía oriental y artes marciales de toda la historia del cine era una consecuencia de mi juerga cervecera. Pero realmente me sumergí, no sé si voluntariamente o no, en una especie de espiral descendente que me representó un panorama desolador: un poco menos estropeada por el tiempo que en el momento que entonces vivía, la aldea de mi infancia ya tenía en el pasado el mismo aterrador aspecto que se me había presentado.
    -¿Por qué no podía recordarlo? -pregunté, no sé muy bien a quién.
    -Suele suceder. El pasado se endulza, se magnifica -me contesta.
    -Y ellos se han aprovechado. Fue por eso por lo que me fui. Siempre he creído en la gente, sobre todo en los momentos de euforia alcohólica, claro, pero aquí… pasaba algo extraño. Es como si lo que siempre he intentado combatir hubiera vencido en este lugar. Desde luego acerté de pleno.
    El pintoresco anciano quizá imaginario calló. Yo recordé las macilentas flores que engalanaban las calles.
    -Ahora lo entiendo todo.
    El ser disfrazado desapareció de pronto. Pero no importa: sea realidad o ficción, él, o lo que represente, ya ha cumplido su misión. Me acerqué a la cuadra donde descansaba mi caballo, monté y desaparecí rauda y veloz como el rayo…

    Pero no llegué muy lejos: a las afueras del pueblo, armados hasta los dientes y con toda la pinta de fanáticos que van a proceder a un linchamiento, me encontré a mis amados convecinos.
    -Eowyn de Camelot, detente. Vamos a hacerte pagar por todo el mal que nos has causado.
    Nunca toleraron mi rebeldía, aunque pudiera ser beneficiosa para ellos, mi oposición a su inactividad les restaba parte del poder que podían conseguir acercándose al poder… y no obstante noté que sus palabras volvían a ocasionarme el dolor en el estómago que había experimentado ya en la taberna.
    -Conozco vuestro juego. Pretendíais convertirme en una víctima. Pero no sabéis -presumí- que la cerveza para mí funciona como una poción mágica -tal vez tambié me mate en el futuro, pero ¿quién ha dicho que voy a tener futuro?
    Ellos parecían muy seguros de sí mismos.
    -Pero tal vez hayamos conseguido debilitarte lo suficiente. El complejo de culpa tiene esos efectos. ¡A por ella, chicos!
    Saqué la espada de la vaina y me dispuse a vender cara mi salud mental, porque era a ésta a la que querían erosionar, no a mi vida. Pero el arma de los cojones pesaba como dos quintales y me resultaba imposible manejarla. Mientras, mis adorables vecinos se me echaban encima y no tardé ni tres décimas de segundo en hallarme atada y amordazada sobre un carro, para ser conducida a las mazmorras de la aldea, viejas conocidas mías. ¿Para qué necesitamos la magia, si la manipulación puede ser mucho más efectiva? Bien, todas las heroínas, por cutres que sean, como es mi caso, tienen su kryptonita, y obviamente estos han averiguado la mía.

    Y después de eso, lo de siempre; de patitas a la celda más tremebunda, donde esperaban que volviera a recobrar eso que ellos llaman el entendimiento y accediera a matrimoniarme con algún colgado para sentar la cabeza y dejar de traerles problemas. Para más inri, el maldito túnel espacio-temporal sólo me ha permitido hacer leves incursiones en el futuro durante estos tres meses, aunque debo decir que las he aprovechado bien: he tenido tiempo de participar en una Huelga General y de, consecuentemente a esta participación, sufrir la Reforma Laboral en mis propia carnes tras ser despedida de mi trabajo de mierda con una indemnización que merece el mismo calificativo. Y ahora que ya parece que voy a permanecer aquí por algún período de tiempo, se acerca Halloween y tiemblo de terror pensando, no en los monstruos típicos de esta época, sino en el miedo que dan los países aliados del Gobierno español, que no dudan en disparar contra niños si les apetece, que el machismo del siglo XXI se acerca peligrosamente al Medieval, que los pederastas fascistas y pseudointelectuales se jactan públicamente con el beneplácito del Tea Party español y, lo que me quita el sueño de verdad, que parece ser que no voy a ahorrarme de ver al Ratzinger enseñando por Barcelona su repelente jeta.

    http://www.wikio.es

    Elogio del golpe de Estado

    Uno es súbito y agresivo; la otra, insidiosa y, a la larga, igualmente dañina. Uno suele ser de corta duración (aunque sus efectos duren y duren, y si no díganselo a los españolitos y españolitas que aún son víctimas del 36), y la otra se prolonga en el tiempo, pasando por encima de cualquier modificación en el sistema. Uno cierra o censura los medios de comunicación; la otra los compra y los manipula. Uno lanza a los sectores más reaccionarios de la policía y el ejército (que a veces son todos, para qué vamos a engañarnos) contra la población civil que lucha por su libertad y por su dignidad; en la otra, la policía y el ejército son defensores del pueblo, y bla bla bla, y la población civil que lucha por su libertad y su dignidad unos delincuentes a quienes se puede provocar, apalear y detener arbitrariamente, faltaría más. A pesar de su violencia, a veces extrema, y de sus terribles secuelas (recordad España, Argentina, Chile, tantos otros… imposible olvidar), el golpe de Estado es evidente, real, contra él se puede luchar, y vencer, como ha sucedido en Ecuador (mis felicitaciones, compañer@s). Contra las mentiras de esta democracia, supuesta o no, porque yo ya no sé lo que significa la palabra ‘democracia,’ que subvierte todos los términos con nuestra cobarde aquiescencia, conviertiendo a las víctimas en verdugos y a los verdugos en víctimas, no, pues no se puede combatir a un fantasma. Muera el Estado de derecho; viva el putsch.

    Represión policial
    Muchos blogs amigos han hablado del caso de Pascual Campos, represaliado y falsamente acusado por su participación en la Huelga General del 29-S, y de otros que están en su mismo caso, con la connivencia de grandes empresas que han actuado como centro de detención ilegal y nido de policías, parapolicías y esbirros del sistema (me refiero concretamente a El Corte Inglés). Aquí tenéis la lista de post:
    -Córdoba: primer juicio contra los piquetes.
    -Se pongan como se ponga, la Huelga General ha sido un éxito
    -Pascual
    -¿Por qué no compro en El Corte Inglés?
    -El Corte Inglés, transformado en centro de detención ilegal
    -Desde la Transición no hay tanto comunista procesado como el 29S
    -Porras contra banderas

    Y observad estos curiosos ejemplos de cómo la policía colabora con los ciudadadanos y ciudadanas, tanto que les ayuda incluso a manifestarse:
    -¿Cómo actúa un piquete violento?
    -Policías camorristas y rateros, en acción el 29S

    http://www.wikio.es

    29-S: lucha, rabia, orgullo y esperanza

    El pase de diapositivas requiere JavaScript.

    Día de Huelga General. En Barcelona, desde el mar hasta el centro, se respiraba una calma tensa, llena de expectación. El rodar del tráfico, tranquilo, espaciado, se confundía con el rumor las olas y llegaba a ser casi relajante. Establecimientos cerrados, grupos de sindicalistas por doquier, pequeñas manifestaciones espontáneas… Llego a Santa Caterina, el barrio inmigrante que me acogió a mi llegada a Barcelona y que sique siendo mi refugio: @eowyndecamelot, mi personalidad twittera, me está esperando: he decidido utilizarla hoy como único canal para recibir y emitir las noticias.

    Éstas no tardan en llegar: si exceptuamos la reacción criminalizadora y la pobreza de los argumentos de los medios del sistema, y las actuaciones desaforadas de algunos elementos policiales, son sorprendentes. Poco antes, yo había prevenido a la gente contra el fracaso, la decepción y la inacción consiguiente. Pero la temida derrota no llega; las informaciones, al contrario, hablan de un seguimiento masivo: 70%, más en algunos lugares, un descenso del consumo eléctrico por momentos incluso a niveles más bajos que un domingo. Casi no me atrevo a pensarlo… pero… sí… parece que… ¡esto funciona!

    Las cinco de la tarde. Escalo la pendiente sobre la que está construida mi ciudad para ir al encuentro de la manifestación. En mi camino, observo a las fuerzas del orden estratégicamente colocadas con propósitos no muy claros. Un diablillo malicioso me susurra al oído que le pida a uno de los chicos de azul que me señale el camino hasta la protesta, o mejor, que le pida que me lleve hasta allí con su coche policial, pero afortunadamente el ángel que vela por mi integridad física logra contener mi deseo de ecaharme unas risas a su costa. En Passeig de Gràcia, rodeada de tiendas de lujo con las persianas cerradas, veo los primeros signos de la fiesta ciudadana: grupos portando banderas de vaga o no tan vaga inspiración roja, los primeros petardos, las primeras consignas, hojas volando en el viento como una súplica atea de libertad e igualdad… Y de pronto, estoy en el centro: el gentío me rodea, me envuelve, anula mi visión. Escalo a la barandilla del metro y ni desde allí puedo ver el final, ni en principio. Sin medios para comunicarme con l@s compañer@s, me uno al desfile como la sombra que soy, la peregrina entre mundos y tiempos, entre ficción y realidad, a la que nunca nadie sabe si se ha visto o sólo se ha imaginado: no importa, acepto mi destino.

    Y entonces empieza la fiesta: las banderas de agitan, tal vez demasiado verde y escaso rojo: pero sé que el color está ahí, aunque se esconda. Se mezclan las consignas en fraternal montón, con todo lo que esto implica de cordialidad y disensión al un tiempo. Mañana, quizá, nos tiraremos los trastos a la cabeza mientras nos acusamos mutuamente de pactistas, traidores, vendidos, radicales, descerebrados; supongo que va con el paquete. Hoy no. Música, coreografías, canciones de moda, populares o infantiles adaptadas para la ocasión… Veo volar una pancarta sostenida por globos, no distingo su leyenda. Deseo que el concepto que esta acción simboliza también planee en el aire, se trasmita a todos los lugares del mundo. Deseo que ellos sepan bien que aún no nos han adocenado, que aún no nos han vencido.

    El Corte Inglés de plaza Catalunya, paraíso del consumismo. Algunos grupúsculos se amontonan en su puerta, a gritos de ‘esquiroles, esquiroles’. La rabia va creciendo. Patadas a la puerta, lanzamientos de objetos contundentes… Pienso: ¿es sólo violencia gratuita, manera de canalizar frustraciones personales? Tal vez. Pero adivino algo más en las caras de esos jóvenes, y no tan jóvenes: una decepción, una falta de futuro, que empieza con el fracaso del sistema educativo, la imposición del consumismo y la negación de los medios con el que podríamos llevar a cabo esta forma de vida, en el caso de que fuera positiva. Sus vidas están vacías desde casi el principio, les ha faltado visitar más el supermercado de las cosas que importan… pero siempre que lo intentaban había salido ya el tranvía (y no había más transporte público). Los cristales se rompen y un encargado aprovecha para introducir por el agujero una manguera con la que obsequia con un buen chorro de agua fecal a los atacantes; me salvo por milagro.

    Comienzan a llegar furgonetas policiales; cuento más o menos una por cada manifestante. Carreras y más carreras: la ira aumenta, el lanzamiento de objetos también, hay papeleras en llamas. De pronto, los secretas se quitan sus caretas. Hay unos siete u ocho infiltrados, con el pelo sospechosamente rapado tapado por las capuchas de sus sudaderas, entremezclados con la gente justo en la zona de donde partió el último ataque: no es un hecho definitivo, pero sí sospechoso. Tres o cuatro personas están tendidas en el suelo, con las manos en la nuca. Renquean doloridos al levantarse, les han atizado bien. Muy cerca se produce otra carga, aunque sin resultados. Siento que estoy viviendo la historia en mi primera persona, y me gusta pensar que tal vez, en una mínima parte, estoy contribuyendo a ella.

    Vuelvo a Santa Caterina. La estrecha calle donde tengo mi cueva esta llena de barricadas, tras una Catedral y una Via Laietana donde aún arden los últimos contenedores. Ante mis asombrados ojos se repiten las escenas de la banlieue parisiense de hace unos años: desde las ventanas y en las aceras, grupos formados por jóvenes inmigrantes de varias nacionalidades y autóctonos obsequian a los antidisturbios con todo tipo de objetos, algunos bastante peligrosos. En mi afán de retratar el instante con una máquina demasiado nueva para que haya aprendido a entenderla totalmente, con el subsiguiente desastre fotográfico, me veo en mitad del fuego cruzado y una de las pelotas de goma que los policías disparan sin encomendarse a Dios ni al diablo está a punto de estamparse en mis narices. Increpo al intrépido lanzador, recordándole mi derecho a dirigirme a mi domicilio sin ser agredida por las fuerzas del desorden, sea cual sea la situación: poco me ha faltado para ser una víctima colateral. Y vuelvo a preguntarme de dónde viene tanta rabia, a qué obedece tanta violencia. Porque aquel odio en las miradas de esos chicos y chicas no puede ser un puro juego, una rebelión sin causa.

    Y el mar otra vez, el regreso a mi pequeño exilio campestre. Mañana, más criminalizaciones, más deseos de identificarnos a tod@s con la minoría más irracional (a quien, aunque no apruebe, tampoco me atrevo a juzgar), más mentiras y manipulaciones, más intentos de cerrarnos la boca a base de telebasura. Pero hoy les hemos demostrado que aún no hemos olvidado cómo se lucha, nos hemos dado razones para estar orgullosos y, contra la desesperación de l@s violent@s, hemos demostrado que aún existe, al menos de momento, una pequeña esperanza.

    http://www.wikio.es

    Cerrado por Huelga General

    Cerrado por Huelga General

    Cerrado por Huelga General

    Mañana huelga, hoy lectura

    29-S. Yo voy!

    29-S. Yo voy!


    Éste va a ser el último post en El Bosque (a no ser que me llegue repentinamente la inspiración a media tarde, que todo puede ser) antes de la Huelga General de mañana, día 29 de septiembre de 2010, en que este blog se solidarizará con los trabajadores y cerrará sus puertas. En él me gustaría hacer un recopilatorio de todo lo escrito esta semana por los compañeros y compañeras de I Love IU y la Rojosfera en general en relación con el 29-S. Es de lectura recomendada para todos, y casi obligado para los aún indecisos, los temorosos de perder un día de salario (no hay duda de lo necesario que es en estos tiempos, pero hay que comprender que mañana l@s trabajador@s nos jugamos mucho) y los cabreados universales. Ahí os dejo con ello, y mañana nos vemos en la calle, camaradas.

    -http://radiorexurdimento.blogspot.com/2010/09/folga-xeral.html
    -http://bloclaratera.blogspot.com/2010/09/objetivos-del-milenio-una-decada.html
    -http://johncornford.blogspot.com/2010/09/derechos-de-los-trabajadores-en-una.html
    -http://saramulet.blogspot.com/2010/09/potser-no-et-motivi-massa-axo-dobrir-te.html
    -http://www.ines-sabanes.net/?p=4011
    -http://www.iescudero.cat/2010/09/29set-si-pot-servir-memoria.html
    -http://francescms.blogspot.com/2010/09/tv3-faran-la-vaga.html
    -http://arv1952.blogspot.com/2010/09/la-inutilidad-de-la-huelga.html
    -http://desdelacantera.blogspot.com/2010/09/fiesta-del-pce-video-acto-razones-para.html
    -http://fuentepalmeratimes.blogspot.com/2010/09/un-piquete-en-la-ser.html
    -http://fuentepalmeratimes.blogspot.com/2010/09/acto-en-cordoba-huelga-general-y-medios.html
    -http://david.bligoo.es/content/view/1008991/Razones-para-ir-a-la-Huelga-el-29-S.html#content-top
    -http://leeryescuchar.blogspot.com/2010/09/cadema-humana-por-la-huelga-imagenes-2.html
    -http://leeryescuchar.blogspot.com/2010/09/argumentario-de-apoyo-la-huelga-general.html
    -http://blogs.tercerainformacion.es/iiirepublica/2010/09/24/el-primer-piquete-esta-siendo-un-exito/
    -http://altersocialismo.wordpress.com/2010/09/24/un-col-lectiu-cutada-denuncia-a-la-fiscalia-als-responsables-de-lespeculacio-contra-el-deute-public/
    -http://marina-eupv.blogspot.com/2010/09/blog-post_24.html
    -http://www.laruedadeltiempo.net/2010/09/24/original-piquete/
    -http://dominbenito.wordpress.com/2010/09/23/la-huelga-debe-ser-un-exito/
    -http://dominbenito.wordpress.com/2010/09/23/iu-ccoo-y-ugt-invitan-a-los-mirobrigenses-a-participar-en-la-huelga-general-del-29-de-septiembre/
    -http://dominbenito.wordpress.com/2010/09/24/la-crisis-explicada-a-quienes-la-sufren/
    -http://dominbenito.wordpress.com/2010/09/24/sobran-los-motivos-ii/
    -http://blogdemariasun.wordpress.com/2010/09/24/manifiesto-ciudadano-de-apoyo-a-la-huelga-general/
    -http://www.gorkaesparza.com/2010/09/24/manifiesto-ciudadano-de-apoyo-a-la-huelga-general-unete/
    -http://blogs.tercerainformacion.es/pedromellado/2010/09/24/a-la-huelga-general-iv-la-huelga-del-26-s/
    -http://www.haciaelsudoeste.com/2010/09/paramos-y-nos-manifestamos.html
    -http://rafa-almazan.blogspot.com/2010/09/de-la-coaccion-y-la-huelga.html
    -http://dempeus.nireblog.com/post/2010/09/23/arguments-socials-per-la-vaga-general
    -http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2010/09/23/la-crisis-explicada-a-quienes-la-sufren
    -http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2010/09/24/els-especuladors-denunciats-a-la-fiscalia
    -http://ventanasdelfalcon.blogspot.com/2010/09/zapatero-rectifica-la-clase-trabajadora.html
    -http://cerosalaizquierda.blogspot.com/2010/09/el-29-de-septiembre-me-descogelo-por-la.html
    -http://grosske.balearweb.net/post/91743
    -http://saramulet.blogspot.com/2010/09/esquerra-unida-eaiv-celebro-ayer-en.html
    -http://luisangelaguilar.blogspot.com/2010/09/buenas-practicas-para-salir-de-la.html
    -http://arv1952.blogspot.com/2010/09/una-razon-mas-para-ir-la-huelga.html
    -http://radiorexurdimento.blogspot.com/2010/09/declaracion-de-apoio-folga-xeral-do-29.html
    -http://javiermadrazo.wordpress.com/2010/09/24/una-huelga-util/
    -http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2010/09/25/el-barri-de-gracia-i-la-vaga-general
    -http://rafa-almazan.blogspot.com/2010/09/calentando-motores.html
    -http://grandolapeque.wordpress.com/2010/09/25/razones-para-la-huelga-capitalismo-manchesteriano/
    -http://opovoequemordena.blogspot.com/2010/09/0.html
    -http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2010/09/25/el-barri-de-gracia-i-la-vaga-general
    -http://dempeus.nireblog.com/post/2010/09/25/la-huelga-del-29-s-desde-el-ambito-de-la-salud
    -http://www.ines-sabanes.net/?p=4043
    -http://www.moscasenlasopa.net/blog/?p=4431
    -http://silviaf1.blogspot.com/2010/09/universidad-en-huelga.html
    -http://fuentepalmeratimes.blogspot.com/2010/09/manual-del-piquetero-por-jose-manuel.html
    -http://www.sotoencameros.net/2010/09/mas-razones-para-ir-la-huelga-general.html
    -http://apuigsole.blogspot.com/2010/09/que-no-sens-humilii-en-el-treball-es.html
    -http://grandolapeque.wordpress.com/2010/09/26/comunistas-por-la-huelga/
    -http://marina-eupv.blogspot.com/2010/09/convencio-programatica-i-acte-de.html
    -http://otrovisoposible.blogspot.com/2010/09/por-que-voy-la-huelga-general-de-29-de.html
    -http://johncornford.blogspot.com/2010/09/los-sindicatos-llevan-razon.html
    -http://javiermadrazo.wordpress.com/2010/09/26/desmontando-excusas-para-ser-un-esquirol-el-29-s/
    -http://buscandolafraseperfecta.blogspot.com/2010/09/httpdeshuesadero.html
    -http://josegonzalezdiaz.blogspot.com/2010/09/zapatero-nos-recuerda-las-razones-para.html
    -http://www.asueldodemoscu.net/?p=5584
    -http://www.asueldodemoscu.net/?p=5574
    -http://www.asueldodemoscu.net/?p=5556
    -http://muyloco.wordpress.com/2010/09/26/sobran-razones-para-hacer-huelga-general-el-29s/
    -http://viramundeando.blogspot.com/2010/09/un-poco-de-humor-ante-la-huelga.html
    -http://arraiosoundsystem.blogspot.com/2010/09/reflexiones-sobre-el-29s.html
    -http://basseta2007.blogspot.com/2010/09/recomendaciones-para-la-huelga-del-29-s.html
    -http://www.sotoencameros.net/2010/09/no-hay-mas-rastrero-que-ser-un-esquirol.html
    -http://desdelacantera.blogspot.com/2010/09/los-verdaderos-piquetes-violentos-de-la.html
    -http://blogs.tercerainformacion.es/iiirepublica/2010/09/27/el-miedo-la-memoria-la-huelga/
    -http://javiermadrazo.wordpress.com/2010/09/27/motivos-para-la-huelga-del-29-s/
    -http://ventanasdelfalcon.blogspot.com/2010/09/video-critica-los-puntos-claves-de-la.html
    -http://blog.sindominio.net/blog/enchufe/general/2010/09/27/las_bicletas_son_para_la_huelga
    -http://nicolasdurancornella.blogspot.com/2010/09/desmontando-excusas-para-ser-un.html
    -http://nicolasdurancornella.blogspot.com/2010/09/zapatero-usa-como-piquete-anti-huelga.html
    -http://www.hoipoi.net/webs/nuet/?p=497
    -http://bosquedebrocelandia.wordpress.com/2010/09/27/sin-miedo-a-la-huelga/
    -http://angelsmcastells.nireblog.com/post/2010/09/27/gioconda-belli-huelga
    -http://ceronegativo.net/2010/09/27/especial-informativo-huelga-general-desde-la-fiesta-del-pce/
    -http://carlosnavarroselma.blogia.com/2010/092701-a-los-militantes-del-psoe-de-mi-pueblo..php
    -http://elblogdeantero.blogspot.com/2010/09/el-miercoles-la-huelga-sobran-motivos.html
    -http://radiorexurdimento.blogspot.com/2010/09/carta-abierta-los-que-el-29-s-no-iran.html
    -http://www.iescudero.cat/2010/09/29-de-setembre-una-vaga-justificada.html
    -http://arv1952.blogspot.com/2010/09/dialogo-trampa.html
    -http://www.sotoencameros.net/2010/09/nos-tratan-como-imbeciles-no-les-demos.html
    -http://blogs.tercerainformacion.es/victorcasco/2010/09/27/yo-estoy-en-la-huelga/
    -http://marina-eupv.blogspot.com/2010/09/els-diputats-deupv-ens-sumem-la-vaga.html
    -http://mizubel.lacoctelera.net/post/2010/09/27/no-estan-cosas-como-no-hacer-huelga

    http://www.wikio.es

    Sin miedo a la huelga

    29-S: Yo voy, os espero

    29-S: Yo voy, os espero

    Una huelga para luchar contra el miedo y contra los que nos aterrorizan; para no traicionar ni el pasado (a aquellos y aquellas que dieron la vida por los derechos que hoy nos estamos dejando arrebatar) ni al futuro del que somos responsables; para erradicar las debilidades que día a día nos mantienen atados al sillón y a la sumisión. Una huelga para demostrar que sólo perderemos cuando bajemos la bandera, que nada pueden hacernos (al menos, no fácilmente) que no dejemos que nos hagan, y que no somos tan estúpidos para creernos las mentiras y las manipulaciones con las que nos intoxican el aire que respiramos. Una huelga de todos, no sólo de aquel sindicato con el que somos críticos o de aquel colectivo en el que no acabamos de confiar, una huelga que nos hemos ganado y que se han ganado los que nos pisotean. Una huelga para revertir las injusticias, para vencer a los que nos las infligieron. Una huelga indispensable, insoslayable, definitiva.

    No me falles, compañer@. Quiero verte ese día a mi lado, luchando, soñando, desafiando, libre de temores y de esclavitudes, con la mirada puesta en el ayer y en el mañana, con la luz de ese amanecer que construiremos reflejándose en tus ojos. Vente. Te espero.

    http://www.wikio.es

    Seguir

    Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

    %d bloggers like this: